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Ruta al Mirador de la Berrea. Reserva Regional de Caza de Cijara. Siberia de ExtremaduraRutas por la Reserva de Cijara. Siberia de ExtremaduraRuta al Mirador de la Berrea
Desde este lugar podemos, no sólo observar los animales en estado salvaje, sino que a nuestro alcance tendremos las claves para entender un ecosistema tan peculiar como variado en sus bosques de encinas, pinos, madroñeras, quejigos.. en las montañas y en los riscos; al borde de los arroyos en las estepas mas secas.
Otra de las maneras es acercarnos a Herrera de Duque y por la estrecha carretera, pero asfaltada poco mas de 9 km hasta la fábrica de agua de Acuarel, a partir de ahí unos 7 mas de buen camino para llegar a mirador; no tiene mucha pérdida, sólo en un cruce que tendremos que girar a derecha y enfilamos el camino que pasa por nuestro destino. También podemos probar la ruta próxima a Villarta de los Montes, ya sea desde la Cañada Real Segoviana o por el desvío de la carretera a Herrera, que marca el Área Recreativa de la Muela y tirando por los Robledillos. Y por último si tratas de llegar desde Fuenlabrada de los Montes te espera la mas aventurera y pintoresca manera de hacerlo ya que pasa por lugares muy atractivos: el Mirador de los Sotillos en la loma de los Castrejones, Área Recreativa de los Sotillo en el arroyo, edificios de uso agrícola-ganadero… , aunque es la que va mas en línea recta, atraviesa los montes que forman el corazón de la Reserva
Durante todo el trayecto ya habrás visto las manadas de ciervos pastar en las praderas o descansando tumbados bajo la sombra; intentado pasar desapercibidos o mirando tranquilamente nuestro paso. También hay corzos y gamos entre los mayores.
El Mirador se puede visitar en cualquier época, recomendable la época de celo del ciervo que empieza cuando el tiempo deja definitivamente de ser verano para cambiar la estación. A partir de ahí dura aproximadamente una luna en pleno apogeo, aunque se puede extender algunas semanas mas dependiendo como venga el tiempo. Durante estos días el macho emite un bramido ronco y sostenido, muy nasal. Decimos que el ciervo “berrea” llamando a las hembras y marcando su territorio. Los animales bajan la guardia y se exponen mas de la cuenta; además del celo, el alimento escasea ya que todavía no hay pastos nuevos, las reservas son pocas y están fuera de sus territorios mas seguros, con lo que los veras de cerca. Las manadas de hembras y uno o mas machos compitiendo circulan por todas partes. Conviene ir pertrechados de prismáticos o telescopio terrestre para no perder detalle y acercar los animales y paisajes.
El resto del año también se les ve fácilmente y se pueden aprovechar otros recursos como el Lago próximo en el que podemos recrearnos con la abundante fauna que vive o se acerca al charco, sobre todo las aves entre las que nos puede sorprender un ejemplar de las muchas especies que albergan los bosques y riscos de la Reserva de Cijara.
Estos animales están acostumbrado a la presencia humana con lo que acudirán a nuestra llamada esperando encontrar un obsequio de los visitantes. Normalmente llevamos algo de pan duro o algunas bellotas que recogimos en la Reserva. Los tendrás a un palmo y podrás recrearte en las bellas estampas de estos animales.
Ruta a las Hoces del Río Guadiana. Siberia de ExtremaduraSenderismo en la Siberia de ExtremaduraRuta a las Hoces del Río Guadiana
No hay paisano que no tenga una historia bonita que contar de las Hoces de Guadiana. Probablemente es el punto donde nos podemos encontrar con la tierra de una manera más personal. Y es que no puedes evitar quedarte absorto ante la majestuosa presencia del río enmarcado entre farallones de cuarcita que se elevan verticalmente desde el mismo fondo por decenas de metros hacia los cielos. Hay varias maneras de acercarse al rincón de las hoces y que convergen en dos formas de llegar: bien por la ruta que va pegada al río o por los caminos que faldean la sierra de la Umbría a media altura. El primero permite acercarse de cuando en cuando a la orilla y recrearnos con los mil aspectos que llamarán nuestra atención: la fauna, el puente, los molinos… muchas posibilidades para parar y completar una jornada plena de sensaciones. El atractivo de la segunda de las opciones son los paisajes que se abren en los muchos recodos que forma la sierra. Tenemos panorámicas que nos llevan hasta las tierras de Navalpino y Arroba en Ciudad Real, también los riberos del Guadiana, con continuas revueltas, pero en valle abierto. En un rincón de este paso encontramos la Fuente de la Moza que recoge un pequeño arroyo hasta una construcción de piedra. Ideal para hacer un stop en el camino. Ya estamos cerca. El Área Recreativa de la Hoces del Guadiana acota un lugar donde tradicionalmente los locales pasaban largas veladas. Tiene mesas y bancos para comer cómodamente, muy cerca hay un sitio donde meternos en el agua fácilmente si la ocasión pide un refrescante baño. Los vecinos de enfrente frecuentan el lugar con mucha asiduidad, la cercanía con las poblaciones les permite venir periódicamente. Tienen algunos espacios de ocio, bancos, sombras…
Las Hoces del Guadiana están formadas por una gran tabla que forma un remanso de aguas de un kilómetro que se adentra entre los riscos cortando la sierra hasta atravesarla completamente. Es sólo la primera de las grandes montañas que el río va atravesando, en un continuo zigzag que busca las zonas blandas de la tierra. En total son más de seis kilómetros desde que el río se adentra en la primera hasta que sale por la última boca. Un trayecto en el que los ecosistemas están totalmente vírgenes y podemos acercarnos a los arquetipos mas puros de los hábitats de rivera, de los montes, de los riscos… Y es que no hay una población importante en cien kilómetros a la redonda y éste es el más apartado de los parajes que son seña de identidad por sus valores culturales y medioambientales.
Es un lugar en casi primavera permanente por la manta verde que partiendo de los nenúfares de las orillas, entronca con la abundante vegetación de hierbas y los juncos ya en tierra. Por encima se yerguen los típicos alisos y sobre todo los fresnos que forman el grueso de la galería que vamos atravesando, las encinas ocupan la tierra a pocos metros de la margen. Según la época del año disfrutaremos del frescor de los helechos, de las flores de varios tipos de jaras o del rusco, del verde primavera o de los ocres otoñales. Cada día es distinto, cada momento una singular experiencia que te regala estampas imborrables de tu memoria. Un mojón sobre el mismo filo de la sierra indica que cambiamos de Provincia y de Comunidad. Estamos en Ciudad Real y la vereda continúa por este lado en término de la Puebla de Don Rodrigo, volviéndose más salvaje si cabe. Por lo tanto, en cualquier acercamiento tenemos que pasar casi sin dejar rastro, procurando alterar el entorno justo lo que la naturaleza ha previsto para nosotros.
Ruta a la Pretura de la Hoz de Benazaire. Herrera del Duque. Siberia de ExtremaduraSenderismo en la Siberia de ExtremaduraRuta a la Pretura de la Hoz de BenazaireHerrera del Duque
No me explico como este rincón quedó fuera de la Reserva de Caza de Cijara. Reune una peculiaridades medioambientales que le otorgan un valor que no está reconocido por ninguna protección especial.
En el collado podemos parar y contemplar los dos mundos que separan el filo de la sierra. La dehesa se muestra en su arquetipo mas ortodoxo, el casitllo de Herrera, y Fuenlabrada de los Montes en el rincón del valle, antiguamente Tierras de Peloche. También están los lagos que forma el pantano de Puerto Peña (García Sola), con sus mil ramificaciones que se adentran como cuchillos de agua por los riveros de cada arroyo.
Todo el agua que corre por estos valles salen del recinto montañoso por una pequeña abertura horadada en los riscos, un tajo de considerable altura, de una estrechez importante y de largo recorrido. Es nuestro objetivo, nos montamos de nuevo en el vehículo y bajamos el pequeño puerto mas despacio si cabe, pues ciervos, jabalíes y gamos no andan lejos.
Hay un camino que te mete en la boca de la pretura pero lo mejor es dejar el coche en el primer grupo de casas que encuentres, junto a una fuente de alegre caudal y aguas minerales.
El monte se va haciendo mas espeso a medida que nos acercamos. El final de la pista coincide con una pequeña presa que debemos atravesar con mucho cuidado. Aunque a partir de aquí empieza lo bueno ya hemos podido comprobar el calibre de la naturaleza que ya nos ha atrapado; los árboles quieren tapar el cielo y el manto verde no deja ningún resquicio. Las flores son tan hermosas que solo puedes acariciarla suavemente, esperando que algo de su esencia se fije en nuestra piel, no debes arrancarlas, oirás el quejigo de la tierra en tu conciencia.
Todo desprende un aroma que lleno de fragancias puras, los sentidos se confunden en un marco que se antoja como una obra monumental de los tiempos.
Los mas aventurados pueden pasar entre los riscos y comprobar como uno se empequeñece entre rocas de muchos metros que forman verdaderos laberintos.destaca el conocido farallón enmarcado por un hermoso paisaje, en su cúspide se ve un castillón demolido y algunas ruinas que se dice pudieron pertenecer a los moros.
La fauna que puede avistarse son nutrias, cangrejos de agua dulce, carpas, lucios, alburnos que pueden verse en un agua limpia y cristalina. En el monte: venados, jabalís, gamos, corzos, zorros, linces. En la zona del farallón hay dos nidos de águila real.
Podemos dar la vuelta cuando consideremos oportuno, lo suyo es cruzar la pretura por completo, hasta que aparezcamos por la otra parte de la sierra. Luego hay que volver y tener otra visión de este hermoso lugar.
Puente Viejo de Villarta de los Montes. Siberia de ExtremaduraEl Puente Viejo de Villaharta de los Montes
Una prenda mas que se pagó en el Plan Badajoz. El puente quedó a merced de las aguas del pantano de Cijara. Gran parte de las historia de Villarta quedó sumergida y sólo en verano, con la espectacular bajada del nivel, podemos acercarnos un poco y repasar los aspectos constructivos de esta obra. No sabemos cuando se construyó ni quien fue el actor principal de la misma, tuvo que ser en algún momento entre el 1246, en que todavía el Vado de Estimillas es una referencia y 1425 en que aparece el primer documento, que cuenta de las urgentes reparaciones que hay que hacer en el puente.:
Si fue necesario adobarlo es que ya llevaba construido algún tiempo. De 1377 datan los primeros datos aparecidos hasta el momento de Villaharta. La población tal como la conocemos hoy tendría una íntima relación con el puente, pudiendo haber tenido historias paralelas desde el principio. Por su estilo arquitectónico es gótico o gótico-mudéjar. Mas lo primero que lo segundo. En el lado sur había una cruz de granito en una esbelta columna del mismo material, hoy está a la entrada del pueblo, en el barrido del Santo. Algunos la identifican con el Rollo de la población aunque también puede ser una cruz de término.
“En 1563 el edificio se hallaba en ruinas y su transito era peligroso para el ganado. El pueblo de Villarta, a través del vecino R. de Agustina, envío a Felipe II y al Consejo de la Mesta una solicitud de ayuda económica para su reparación. Un primer intento fallido de reparación fue dirigido por los alarifes B. López y J. García, de la Puebla de Guadalupe. Pero al suceder la muerte del primero, y al carecer de recursos para la obra el segundo, la reforma no se produjo.
El maestro tuvo que depositar una fianza en Madrid el 27 de mayo de 1574, siendo sus fiadores J. Cordero y el carpintero F. Téllez. Ambos aportaron informes favorables de los renombrados A. de Udías (Alarife) y A. de Benavides (albañil)
En 1578 relatan de la antiguedad del puente "un puente antigua a la dicha media legua de esta villa en el dicho río y que rivera del dicho río no hay huertas ni frutales."
En 1791 no cambia mucho la cosa. En los Interrogatorios nos cuentan: " Sobre dicho río en este término hay un puente en el que por el paso se pagan de derechos al Excelentísimo Señor Cardenal Arzobispo de Toledo y al señor de este pueblo, el Duque de Osuna.
En 1850 el Duque de Osuna y el Arzobispo de Toledo se siguen repartiendo los beneficios como siglos antes. En 1956 se construye la presa de Cijara. Con su inauguración se empieza a hundir este hito único en España. Recomiendo la lectura del libro que sobre el Puente de Villarta ha publicado Theófilo, Cronista Oficial de Villarta de los Montes y que no dejeis de ver las impresionantes imágenes, sobre todo las de Arsenio y Miguel Peromingo.
Ruta por los Montes de Cijara. Siberia de ExtremaduraTurismo en Automóvil por la Siberia de ExtremaduraRuta por los Montes de Cijara
Esta ruta recorre los espacios mas intrincados de la Siberia extremeña, la comarca de Cijara, los Montes dan aquí las razones de tal nombre. Grandes espacios de tierra salvaje, avistamientos de mamíferos y aves, un patrimonio cultural ancestral y el calor de las gentes que sentirás muy cercano. Se puede realizar en ambos sentidos, depende de la elección que realices cuando decidas que vas a ver, que vas a conocer, que vas a dejar para la próxima, donde te vas a perder…
Asegurarse bien de conocer el que dicen el Pueblo de la Miel. Aparte de la Iglesia, la Ermita y los conjuntos artísticos dedicados al mundo de las abejas y lo colmeneros, tenemos que preguntar por el Museo del Legionario, los miradores, parar en la Piscina Natural en el río Guadalemar y visittar las pinturas rupestres de la Cueva I, II y II.
Recomendamos salir tempranito hacia Villarta de los Montes; tras unos kilómetros de carretera nacional nos desviamos por otra de paso mucho mas lento. Bordeando continuamente la Reserva Nacional de Caza de Cijara; con cuidado por los animales que transitan a estas horas por los claros del bosque, que cruzan las carreteras o se mueven en busca del valle donde pasarán el día.
La plaza es chiquitita y el aparcamiento un milagro que no deja de producirse. Es muy recomendable acercarse por la piscina natural del Paraje del Castañar, donde puedes comer con un poco de suerte durante el verano. Las cuevas siempre están esperando visita y los vericuetos de la sierra serán una opción interesante.
Antes habremos parado el coche en el puente que cruza las embalsadas aguas del Guadiana. Al final del verano, con el nivel bajo, aparece el viejo puente medieval que nos quedará un poco mas boquiabiertos con las sorpresas de estas tierras.
También un bar-restaurante que atiende los fines de semana y en primavera-verano durante todo el año. Lugar de pescadores y de bañista, de chicos y grandes, de sombras y soles. A pocos kilómetros, la fuente merendero del Manzano, recogida del manantial que continuamente corre a su lado. Dicen que las piedras de Guadiana sirvieron para la decoración de este conjunto. Enfrente, al otro lado del río están los crestones de cuarcita que sirvieron de protección a la vieja ciudad romana de “Muro”. Todavía quedan restos del paso de los hombres de todos los tiempos hasta su definitivo despoblamiento en la edad media.
Hay alojamiento rural de primer clase. En el hotel y bares nos atienden con mucho gusto. También tienen la piscina natural de aguas frescas y cristalinas. Muy limpias también las del pantano que siempre son alternativa para el baño.
El pueblo está bastante conservado, barrios enteros se muestran tal cual estaban antaño. Cuentan con importantes servicios al turista: Casa Rural, Albergue, restaurantes y mesones de gentes amables y dispuestas a hacerte pasar el mejor rato.
Todavía nos queda cruzar de nuevo el río Guadiana por otro inmenso puente en el lugar de Rompealbarcas. Al otro lado del puente nace una ruta que te lleva a presa de Cijara. El último río que nos queda el el Guadalemar que ofrece un bello rincón, ideal para la pesca, el paseo o el baño. El nivel de las aguas permitirá ver en parte el puente viejo.
El paseo lo podemos realizar desde la magnífica plaza rodeada de soportales; buscando los barrios de moros y judios, la Casa de la Encomienda y la arquitectura se detalles sureños en portadas y ventanas.. Fuera del pueblo hay lugares interesantísimos, como el castillo, la ermita de Consolación, la aldea próxima de Peloche… La oferta turística y hostelera es la mayor de todos. Asadores mágicos o modernos restaurantes. Buenas terrazas y profesionalidad en todos los aspectos.
Ruta al Castillejo de Villarta de los Montes. Siberia de ExtremaduraSenderismo en la Siberia de ExtremaduraRuta al Castillejo de Villarta de los Montes. En el paso natural del río Guadiana en poco mas de medio kilómetro encontramos, el llamado vado de Estimiellas o Estimillas, un poco mas abajo luego construirían el puente viejo y finalmente el puente nuevo muy próximo al primero. En torno a estas vías se izan una serie de emplazamientos de vigilancia o defensivos que atienden el tránsito de viajeros y mercancías por la Cañada Real Segoviana que comunica todo el sur-oeste andaluz con todo el centro peninsular.
Uno de ellos va a ser el importante núcleo de los Castillejos. Se sitúa en un pequeño espigón que sobresale de entre las torrenteras que bajan de la cara norte del valle.
La ruta se hace parte en automóvil y parte andando. Para llegar hay que coger la pista que lleva al Mirador de la Rañuela, desde donde se avistan unas buenas panorámicas. Justo pasado este punto nos desviamos hacia la pista que sale a nuestra izquierda.
El camino está en buenas condiciones para cualquier coche, la altura nos regala vistas preciosas de todo el valle, el puente nuevo o la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua.
Perspectivas nunca imaginadas que ayudarán a poner orden en el rompecabezas geográfico en que se convierten estos montes, sobre todo cuando el río Guadiana gira hacia el norte durante un buen tramo.
Fácil toparse con los rebaños de cabras que quedan, algún ciervo solitario. También nos llamará la atención la curiosa flora en la que se esconden plantas arómaticas, retamas mil, acebuches centenarios, las impresionantes casqueras, ríos de piedra que bajan de la montaña Primero entre bosques de pinos nos adentramos en un bosque que de pronto nos sacan a un abismo extremecedor. Sin subir ni bajar, tranquilamente circularemos atentos a cada pliege del valle disfrutando de un abismo de mas de 200 metros de altura
Con un mar de fondo, siempre azul y una tierra muy cambiante: mil tonalidades de verdes, amarillos o pardos en los suelos.
La primera parte termina cuando el camino parece que se ha acabado, en una curva que gira bruscamente 180º enfilando la subida al viejo puerto de Villarta.
Dejamos el coche e iniciamos un descenso brusco, tenemos el Castillejos a nuestros pies. Aprovechamos un viejo cortafuegos semicubierto de jaras para bajar lo mas limpiamente posible.
Mientras vamos acercándonos contemplamos los profundos valles que se están abriendo a nuestros dos lados. Llama poderosamente la atención el espigón que queda a nuestra izquiera: Las Sierpes y Llanos de Cartama pone en los topográficos y el amigo Antonio me cuenta que hay muchos restos en ese lugar.
El camorro de los Castillejos está limpio de vegetación lo que aclara mucho el terreno y nos permite visualizar con bastante nitidez las construcciones del conjunto. Mas claramente en el lado de la derecha donde también queda bastante del recinto exterior que lo guardaba. Recomendamos realizar el recorrido en el sentido de las agujas del reloj y veremos como la presencia de los humanos va aumentando poco a poco hasta convertirse en clarísima y abundante.
Bajo el precipicio final hay montones de piedras mezcladas con abundante cerámica; esta parte es la mas fotogénica y divertida de la ruta. Podemos aventurar nuestros pasos entre los riscos buscando mas restos antiguos que seguro que esconden cada rincón de los riscos.
Aprovechando las formaciones rocosas, el alto se cierra con un muro que en ocasiones muestra su dimensión primigenia.
Buscamos y no encontramos una cueva que los lugareños conocen en el lugar. Con las explicaciones que nos dieron no fue suficiente para dar con ella. Esperamos volver para verla.
Las viviendas están bien ordenadas, casi se aprecia su disposición en recintos rectangulares que se adosan unas a otras; también hay otras mas cuadradas y grandes en los lugares mas altos. No hay pistas de la antigüedad, la cerámica de la capa superficial indica reaprovechamientos de parte del conjunto. El estratégico emplazamiento destaca por su carácter defensivo, pero la gran cantidad de estancias indican una presencia estable de un buen número de personas que podrían tener otro tipo de actividad.
Un examen detenido casi podría determinar en su totalidad como era en la antiguedad. Si se excavara empezariamos a saber la función y la época en que datarlo. Como aquel que dice; con unos campos de trabajo de universitarios, voluntarios y las aportaciones que pudieran hacerse desde las Adminitraciones.
El estudio y restauración aportaría una información fundamental para entender el último rincón de la Siberia extremeña a la vez que se genera un producto turístico cultural de imprescindible visita para miles de personas.
Para volver al lugar donde dejamos el coche tenemos que subir todo lo que bajamos antes. Al principio suave paseo y luego una empinada ascensión en laque sorteando jaras, tomillos, encinas miramos mas hacia abajo que hacia arriba. Es el momento del apretón de la jornada, se hace en diez o quince minutos en los que conviene respirar hondo. Llenamos de oxígeno puro nuestros pulmones al tiempo que las flores y retamas llenan de aromas nuestros sentidos.
En el camino encontramos las señales que los cazadores dejan en sus puestos de caza. Son sitios especiales que conviene bichear ya que se sitúan en pasos naturales o vigias privilegiados de amplios entornos. Un poco mas escondidas están los rastros de los animales: sus camas, deposiciones o el rascar de sus cuernas en las troncas de encinas y jaras.
Ruta a los Vestigios de Malvacío. Villarta de los MontesRuta a los Vestigios de Malvacío.Villarta de los Montes. Siberia de Extremadura.
Un viaje sorprendente como pocos. Cuando te aventuras por estos riscos siempre tienes la ilusión de encontrar algún rastro de los hombres de otros tiempos, mas aún cuando desde casi cualquier sitio divisas la imponente cueva en las alturas. Con el objetivo de encontrarla puedes recorrer este monte y toparte con sitios y construcciones que pondrán mas dudas en el jeroglífico arqueológico de Villarta. Desde el pueblo, sigue la carreterina que va al Paraje del Castañar. a menos de un kilómetro hay un desvío a la izquierda que nos pone en la antigua Cañada Real. Está asfaltado justo hasta donde tenemos que dejar el coche. Andando no está nada lejos, los senderistas puros pueden acercarse sin vehículos, pero para los mas, es recomendable ahorrar fuerzas que luego nos van a hacer falta. El monte no es nada duro, pero los numerosos puntos de atención nos obligan a subir y bajar entre los riscos; la abundante vegetación va a exigirnos un sobreesfuerzo. En cualquier caso siempre podremos medir nuestras energías y elegir veredas mas sencillas.
Realizamos la ruta rodeando el cerro en el sentido de las agujas del reloj, por la base de las rocas, que es donde habitualmente están las cuevas. Cuando nos aproximamos empezamos a ver restos de gruesas paredes que intentan encerrar lo mas alto. Algunas son de grueso calibre con mucha piedra de derribo en sus inmediaciones, se sitúan a varias alturas, haciendo de cordones de protección.
Está colmatado de abundante piedra que casi tapa su boca de mas de dos metros de altura. Se aprecian unos trazos rojos que intuyen figuras. Debe ser una cueva bastante profunda, ya que se tomaron la costosa molestia de cegarlo contundentemente.
El conjunto está rodeado con grandes piedras y hay como una pequeña pared sobre la puerta de paso. A modo de corona de piedras que ponen un punto pintoresco. Parte de la construcción se apoya en la peñas y el conjunto se muestra espectacular. Debió ser similar al Dolmen de la Isla de Valdeballeros, pero éste, por su traza tiene un aspecto muy antiguo.
Estamos en el centro del castro donde abundan rastros por descifrar, culturas bien remotas, no se encuentra nada de cerámica y la presencia humana está por todas partes. Sobre todo cerca de los abrigos, donde se observan paredes que tratan de cerrarlas en amplios recintos o en pequeños perímetros de menos de un metro cuadrado.
La cueva se muestra como una gran abertura horizontal visible desde grandes distancias, sobre todo en el camino que va al Paraje del Castañar. Hay que escalar un poquino para introducirnos en ella. Si el suelo está mojado mejor no hacerlo o subir con mucho cuidado.
En esta parte también hay una "mesa" de piedra muy curiosa. De superficies extremadamente pulida y de una consistencia distinta a la cuarcita que la rodea. También podremos encontrar el festín de algún ave rapaz y muchas manchas negras del fuego. Tenemos una vistas imponentes de los laberintos que forman los riscos del Castañar y el desfiladero que le lleva a Guadiana, divisamos buena parte del valle y este perfil del pueblo.
Como en el centro de este entramado encontramos una gran piedra "como caída" en forma de puerta que da acceso a una grieta que entra en la entraña de la tierra. Entramos varios metros, pero de nuevo nos entramos cegado el paso.
Esta montaña esconde muchos secretos, muchas historias que contar. Pero sobre todo, guarda los espíritus de los hombres que arraigaron en Villarta hace muchos milenios y eso se hace presente en cada rincón. Seguimos topándonos con otros iconos que actúan como llamadas que no podemos eludir. Muy pronto aparece "La Cabeza de Malvacío"; una curiosa formación de piedras que se sostiene en perfecto equilibrio. Según de donde la mires encuentras figuras distintas, en cualquier caso, es lugar ideal para una merecida parada y rodear el hito intentando encontrarles la cara buena.
La Cueva Larga es bonita desde la portada a su diseño interior, tiene una estampa preciosa y desde dentro es como una puerta al paraíso. En la paredes laterales, sobre todo en la izquierda, hay una manchas negras de formas muy extrañas que sugieren algo mas que humo de fuegos u óxidos extraños. En el interior se hace la oscuridad total apenas te introduces en el tubo de unos siete metros de profundidad, en forma de curva que gira hacia la izquierda.
Por último, una típica majada, de la que queda el corral y parte de la vivienda aneja, nos muestra el esquema de este complejo.
Fotos de Jaime Cerezo. Circaetus
Ruta al los restos del Castillo de Villarta de los Montes
Este es un viaje a la búsqueda de las esencias de un pueblo. La Tradición Local lo señala como el lugar donde está escondido el Becerro de Oro. Un mito que se repite en otros lugares y en otras sierras. Sin duda podemos afirmar que si no el Becerro, encontraremos al menos uno de los tesoros históricos mas importantes a esta parte de la Siberia de Extremadura. El Castillo de Villarta.
De la población sale una pista que dirige sus pasos a la Sierra del Castillo. Si haces el camino andando, pregunta por la Senda del Castillo, está en buenas condiciones y te lleva a lo alto por el camino mas directo.Si vas en coche después de cruzar un hermoso valle empezarás a subir, primero lentamente y luego, en un cruce cogemos la pendiente mas repentina hasta la próxima intersección que nos recomiendan giremos a la derecha para subir a la montaña por la cara sur. Podemos parar y admirar la estrechura del valle, donde se encuentran los restos de impresionantes torres de molinos.
Asegurarte de elegir un terrenos despejado para la ascensión final, la subida es vertiginosa pero apenas es un cuarto de hora de aprentón general de todos los músculos del cuerpo. Enseguida empezamos a coronar el alto. Los riscos de cuarcita anuncian los primeros restos de paredes de grueso calibre, estamos en la primera o segunda muralla del lado oeste. Pisando montañas de piedras intentamos llegar a la punta de la sierra donde finaliza el muro y gira casi 180º para y volviendo por la vertiente contraria.
Desde este punto tienes las vistas mas hermosas y mas amplias, dominas todas las tierras de tu alrededor de los cuatro puntos cardinales. También los lugares estratégicos; tenemos que imaginar los vados que ya no están y los puertos que ya no se usan, los caminos, las cañadas, los puentes nuevos y el puente viejo si el nivel del pantano lo permite... Es una lección de geografía que muestra de la manera mas directa; la forma de las tierras de Villarta de los Montes.
Podemos volvernos para recorrer el castillo por el centro, intentando encontrar los restos perdidos de las estancias del castillo, los trozos de muralla y otros vestigios interesantes entre una espesa mata de encinas salpicada de tomillos y jaras. Todo está por investigar, todo por encontrar, así que con los ojos atentos y la imaginación muy viva.
Salvando los afilados pinchos de los enebros y según la época del año, disfrutando del colorido de las jaras de flores violetas, las retamas y mil flores que ponen bellos colores entre los grises de la cuarcita.
El lado del este está muy bien defendido por una muralla natural de cuarcita de imponentes dimensiones, se aprecian restos de muro encima de muchos de ellos, pero sin duda, la mayor acumulación de restos se da en el lado Oeste, hacia el centro del recinto. Aquí queda perfectamente dibujado el rastro prácticamente completo de dos murallas que defienden el lado mas débil del castillo.
La superior es mas fuerte y se apoya en muchas afloraciones rocosas para conseguir una gran consistencia. No hay mejores cimientos para sustentarse. Paramos un poco a divisar la población, que desde este ángulo tiene un perfil especial.
Un poco mas adelante llegamos a una esquina del recinto principal. Hay restos de una especie de torre o aljibe de dimensiones considerables. Junto a ella se encuentran otra serie de construcciones cuadradas que desentrañar.
En esta parte la muralla se cierra hacia el otro lado, donde también se puede seguir el recinto. El grueso calibre de la misma nos ayuda en este recorrido.
Si decidimos continuar hacia las cimas cercanas vamos viendo como los restos siguen, no de manera tan intensa pero con unas densidades muy importantes, tanto como para pensar que pudiera haber otro recinto pegado al principal que acogiera otras edificaciones. También es momento de volver la vista atrás y recrearnos con la majestuosidad de los restos que se amontonan y aún en su ruina, se dejan intuir. Entre las matas encontramos un pocito de pequeñas dimensiones que en otro tiempo seguro que era mas hondo, cuentan que los pastores se acercaban a beber no hace demasiado tiempo.Nuevos montones de piedras con una gruesa capa de musgo cubren la mayor parte de los espacios. Algunas paredes quieren simular los anchos de las cercanas murallas del castillo
Parece que no tiene fin, pero nuestra excursión está llegando al punto mas alejado.
Una pequeñina cueva puede ser el colofón para volver nuestros pasos buscando la cara que no hemos visto para bajar la sierra por el lado contrario. Si quedan fuerzas, podemos aventurar mas nuestros pasos y examinar los riscos que puedan esconder los tesoros de nuestras vidas.El el momento de recrearnos con el valle del Guadiana en un tramo que endereza el pantano pero que muestra entrantes que llevan a los muchos rincones perdidos de la Siberia que queda por descubrir.
Datos de la Historia de Villarta de los MontesLas tierras del "extremo" toman en Villarta de los Montes un carácter superlativo. Desde los tiempos remotos los historiadores han trazado lineas que limitan las tierras; normalmente sobre montañas y ríos que impiden, dificultan o hacen mas largos los caminos y alejan a las personas. Villarta de los Montes es la expresión mas cruda de la realidad de la Siberia de Extremadura. De nadie o de todos; hombres y tierras a caballo entre culturas; puentes que unen el cáracter jovial y hacendoso de la Serena con el seco y bohemio transcurrir de las Sierras cacereñas; o con los nobles y sencillos pueblos toledanos; casi se puede respirar el aire de Ciudad Real, Sevilla , Córdova y al mismo tiempo, Madrid está a tiro de piedra.
Vetones, Oretanos, Carpetanos y Túrdulos se tienden a encontrar en torno a este maravilloso rincón de la Siberia extremeña. Las hoces del Guadiana van a ser referencia obligada en cualquier discursión territorial que se haya entablado a través de los siglos. Conforman un espacio infranqueable que nadie puede saltar; el foso del río se fortalece con líneas de altas sierras que se cruzan perpendicularmente, algunas son tan grandes que tienes que recorrer casi un kilómetro de río para dejarla atrás y empezar a pasar por la siguiente..
Muchos caminos importantes pasan por esta población o en sus inmediaciones; a pocos kilómetros se encuentra el Castro del Muro, citado como una de las mansiones romanas en la calzada de ´Mérida a Toledo. La vieja ciudad va a ser el eje de esta parte de los montes hasta la alta edad media, cuando se produce su definitiva destrucción. A partir de este momento, y con la nueva administración toledana empiezan a aparecer otros lugares que hasta entonces no tubieron tanta relevancia: Helechosa, Bohonal y Villarta de los Montes.
Alfonso VIII en la división de términos de la Ordena de Calatrava dice "Ficus de Estemellis". En 1189 un documento dice: "ad vadum sicus de Extremelis" o "ad vadum ficus de Extremellis". Muchos autores refieren el Vado de Estimillas como el un emplazamiento próximo al puente viejo de Villarta. Ee nombra una línea que va desde "subtus Almaden de Chillón... ad focen de Estera .... ad capud quod dicitur de Agudo... ad vadum sicus de Extremellis ... per caminum quod vadit per Espinaz qui dicitur Canis ... ad portum de Aljob", este último es Ahober-Milagro.
Con la victoria almohade de Alarcos en 1196 se produce el último empujón moro en la comarca que ya quedaría en tierra de nadie. Desde 1204 se empiezan a tener noticias de la ocupación del castillo de Muro por los cristianos, que van a intercambiarse esta propiedad entre obispo, rey y el aventurero Alfonso Tellez durante los treinta años siguiente hasta que se llega a la ruina del lugar.
En las delimitaciones que se hacen en 1246 entre los territorios de Córdoba y la Orden de Calatraba, Sancho III confirma la antigua linde. En 1269 nos cuentan en otro documento: "de la Figuera, en las Estimiellas" El 1269 se produce un acuerdo entre la Orden de Calatrava y los de Toledo para que ninguno pueble los extremos. Sin embargo nuevas poblacíones, entre las que se encuentran Ferreruela empiezan a litigar con Puebla de Alcocer hasta que el Señor de la Puebla Diego García establece que "Ferreruela e los otros logares de tierra de Peloche e de Sierruela e de la Garvayuela e del Rencon e todos los otros logares que son poblados o se poblaran daqui adelante en todo el termino de la Puebla que todos ssean aldeas de la dicha Puebla"
En 1377, el Concejo toledano envió mandatarios a los pueblos de sus "montes y estremos": "a los conçejos e alcalles e alguasiles de La Puebla de Alcoçer e de Villanueva de Siruela e de la Fuentlabradae de Villaharta e de sus terminos, nuestros vasallos et a todos los otros vesinos e moradores en los nuestros montes e estremos". Poco desupués en 1379 y 1399 aparece como "Villaharta de Estimillas".
En 1425 se produce una pequeña intervención en el puente: "... Alonso Rodrigues, vallestero de maça del Rey, arrendador de Villarharta... dixo que era menester adobar la puente de Guadiana y luego los dichos Toledanos mandaron al dicho Alonso Rodriguez que lo ficiese adobar, y lo que gastase se le recebiria en cuenta".
En 1448, en un deslinde de las tierras de Puebla todavía aparece el castillo de Muro: "e dende en su derecho a dar ençima de las Navas de Benaçayd de las de abaxo, e dende en su derech a dar en el castillo deMur que esta en la otra parte del ´Rio Guadiana, e dende a dar en laposada del Estomisa."
Con la caída de Muro, toda la influencia de la vieja ciudad se traslada la Villarta de los Montes. En 1495 un testimonio declara "como del dicho lugar de Arrova... se maherian e nombravan e enbiavan dos o tres onbres al lugar de Villarta, el quel se tenia entonçes como cabeça de los lugares de La Helechosa e de los Bodonales e de los Aguijones e del dicho lugar Arrova... como lugares de una juridiçion, termino e juzgado"
Un retrato fiel de la Villaharta nos ofrecen las relaciones, interrogatorios y noticias que nos acerca Ablasco en su Blog: http://villartamipueblo.blogspot.com/
Puente Viejo
Difiniciones de la orden y Cavalleria de Calatrava Conforme al capitulo general, celebrado en Madrid año de 1652. Escrito por Orden de Calatrava, España. -, Pedro de Villafranca-Malagon, Thomas Francisco de Prieto Parque Temático en la Reserva de Caza de Cijara.La Naturaleza en tus Sentidos.
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