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Guadalupe de Extremadura II
SANTA MARÍA DE GUADALUPE
Guadalupe es, sobre todo, la casa de Santa María. Aquí la leyenda tomó forma o la imagen hizo la leyenda, así nació el mito. El espíritu mariano de las españas de todos los tiempos se refundió en Santa María de Guadalupe. Las culturas Hispanas de todo el mundo la eligieron como centro de devoción y peregrinación.
La aparición podría remontarse a principios del XIV. La historia de este encuentro está protagonizada por un sencillo vaquero quién buscando una vaca que se había perdido, llegó hasta el río Guadalupe donde la encontró muerta. Cuando quiso aprovechar la piel y dibujó una cruz con el cuchillo para arrancarla el animal cobró vida y se le apareció María que le avisó de la presencia de su imagen enterrada en ese mismo lugar.
Después de esto el vaquero volvió a su tierra donde dio la noticia a los clérigos, que no le creyeron. Al llegar a su casa se encontró con su hijo muerto, encomendó su pena a la Señora y entonces su hijo resucitó. Esto persuadió a los clérigos sobre la veracidad de la aparición. Junto con el pastor, llegaron al lugar indicado y excavaron hasta encontrar la imagen, dicen que construyeron allí una ermita y recibieron a la virgen con el nombre de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe.
La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una escultura románica sedente con el Niño en su regazo, tallada en madera de cedro del Líbano y policromada. Mide unos 59 centímetros de alto y pesa casi cuatro kilos
Pertenece al grupo de Vírgenes Negras de la Europa Occidental del siglo XII y sus características principales son la frontalidad, la nariz recta y el mentón ateniense.
Prototipo de las vírgenes llevadas por los Caballeros de las Órdenes Militares de batalla en batalla. Su origen sigue siendo el misterio acariciado por muchos.
Desde el siglo XIV esta talla románica aparece vestida y ataviada con una corona y un cetro. Se encuentra colocada en la actualidad en un trono lujoso realizado en 1953, de estilo principalmente neoclásico.
Desde 1389 hasta 1835, el culto por la Virgen llegó a la cumbre de su grandeza y la fama del santuario llegó a todo el mundo, como se ve reflejado en la existencia de nueve códices de Milagros de Nuestra Señora de Guadalupe que testimonian el fervor universal por esta imagen.
Pero va a ser en su propia tierra donde empiece su reconocimiento. Es Patrona de Extremadura desde el 12 de Octubre de 1906, cuando se produce una gran Peregrinación de Extremadura a Guadalupe. Más de 10.000 romeros rinden culto a Santa María de Guadalupe, hecho que lleva al Papa Pío X, en Marzo de 1907 a solemnizarla como Patrona de Extremadura, lo que para muchos fue el primer grito de regionalismo en la tierra de María de Guadalupe.
También es Reina de la Hispanidad, Reina de las Españas, Cariñoso título que se basa en derechos históricos de gran importancia. Se viene celebrando cada 12 de Octubre la fiesta de la Hispanidad, que representa el aniversario del Descubrimiento de América y de la coronación de la Virgen como Reina de las Españas
La devoción por Santa María de Guadalupe no conoce fronteras, tanto en el resto de España, como en Europa o América, , la fé llega hasta los últimos rincones de la tierra donde han ido apareciendo también multitud de santuarios y ermitas dedicadas a Ella.
La Iglesia del Vaquero (Cáceres), el santuario de Fuenterrabía (Guipúzcoa), el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Guadalupe (Murcia), el santuario de Puntallana (San Sebastián de la Gomera), el santuario de Rianxo (La Coruña), entre otros
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También la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe se encuentra presidiendo numerosas ermitas dedicadas a su nombre, entre las que destacan las ermitas de Don Benito (Badajoz), Horcajo de los Montes (Ciudad Real), Requejo (Sanabria, Zamora), San Miguel de Treos (La Coruña) y otras muchas repartidas por toda la Península. Fuera de España podemos destacar, entre otros, el santuario de Braga (Portugal), el santuario de Codén (Polonia), el templo de Sagrés (Portugal) y la ermita de Castelo do Neiva (Portugal).
En América también podemos encontrar templos y ermitas que llevan el nombre de Guadalupe, el más famoso es el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en el Tepeyac, villa de Guadalupe, en Méjico. Otros santuarios importantes son el de Sucre (Bolivia), Mizque (Bolivia), Guadalupe-Pacasmayo (Perú), Quito (Ecuador), Nespeña (Perú), etc.
Guadalupe de Extremadura I
PRIMEROS PASOS
Guadalupe se encuentra en la ladera sur de las Villuercas, muy cerca de las grandes vías de comunicación que transitan por el centro-oeste peninsular. Se asienta sobre la Sierra de Altamira, en el monte de la Brama. Es un acogedor rincón que se cierra entre brazos de tierra.
Todos los valles son de corto recorrido y confluyen en el Río Guadalupejo donde no hace mucho había peces de comer muy delicados, truchas finísimas y un sinfín de mamíferos de rivera. Actualmente goza de un importante nivel de protección por los valores medioambientales que guarda, está declarado como Corredor Ecológico y de la Biodiversidad.
La caza mayor siempre ha sido un importante atractivo y fuente de ingresos en la economía local. El ciervo, el corzo o el jabalí representa el plato fuerte de las cacerías de temporada y un sinfín de posibilidades gastronómicas que aprovechan en las muchas formas de cocinar estas carnes.
El pueblo guarda las esencias del esplendor mas refinado de la Baja Edad Media española. Construido sobre criterios claros del buen vivir y concebido desde el principio como habitación del Universo que siglo tras siglo se acerca al rincón guadalupense.
Lugareños y Peregrinos de toda alcurnia se hospedaban casi simultáneamente en las mismas casas. Se sigue la clásica arquitectura enraizada sobre todo en los barrios judíos de los pueblos del norte de Extremadura, con los que está plenamente entroncada.
Una forma de construir que en España muere aquí, mas al sur las viviendas y su concepción serán totalmente distintas.
Los barrios evocan parajes medievales y las calles se adaptan a lo abrupto del terreno. El piso bajo está dedicado a establos y otros oficios, las personas viven arriba.
Los materiales utilizados para su construcción son los tradicionales como adobes, madera y piedra.
Para la realización del entramado de pisos y soportales se utiliza la madera. El ladrillo es usado ocasionalmente como tapial o relleno de la planta superior ya que la primera se realiza en piedra de pizarra..
Las gentes son muy individualistas entre ellos y una piña hacia el exterior. Todos se afanan en un espíritu de superación que les ocupa las 24 horas del día en las más diversas y variadas tareas. La tierra y el turismo en sus mil facetas son las ocupaciones principales compartiendo ambas actividades y a veces hasta con el trabajo ocasional en algunas de las Administraciones.
La actividad económica principal de los habitantes de esta localidad, se centra en la hostelería y en los servicios al viajero, turista o peregrino. En la Puebla se puede disfrutar de la gran calidad y variedad de la oferta, tanto en alojamiento como en gastronomía
Los oficios relacionados con la tierra, principalmente los agrícolas ocupan gran parte del tiempo dependiendo de la temporada, siempre hay olivos, castaños o cerezos que atender. Lo escarpado del terreno hace imposible otra explotación ganadera que no esté relacionada con la cabra. Las ovejas en poca cantidad, apenas cubren el abasto local.







![IMG_8163[1] IMG_8163[1]](https://mkphjw.blu.livefilestore.com/y1m7MlaYKV0g0FmaPAbvtwl9THI-V076mnzciTkJnROAtDMoinZo9IjIPC_rjgAQo6ENqDwezoGIvVXhZcrSG4wHEB1UPGrxDOza8McWmhZE0m54u-Kpi0eWJ7HDSNeOcBbY91BUE3DtuEdsghImzHhWQ/IMG_8163[1]_thumb[3].jpg) La tradición artística y creativa arraigada en el espíritu local alimenta un foco importante de artesanos; nos encontramos con talleres en los que se mantienen vivos ciertos oficios tradicionales, como los bordados, el cobre y la cestería.
De cuatro y cinco generaciones recuerda la memoria familiar una ancestral dedicación guadalupense. La tradición cuenta que se inició cuando pusieron las puertas de cobre del Monasterio. A raíz de tal acontecimiento y por la gran necesidad de los productos de este material se genera una industria que todavía cuenta con varios talleres locales.
Muchos objetos conservan los arquetipos utilizados desde la Edad Media, sobre todo el jarro que reposaba al lado del fuego siempre con agua caliente, y el cántaro para el agua fría. Vemos además calentadores, cazos, la caldereta para la leche, la chocholatera, el pote...
Aunque la inmensa mayoría de las obras de arte son réplicas de otras antiguas, queda espacio para la innovación, la imaginación y el saber de los maestros artesanos que nos sorprenden con sus acabados, creativos y modernos detalles de buen gusto.
Senderismo en las Villuercas La Chorrera de Valdemínguez. En uno de los rincones de la zona media del Valle de Viejas, se esconde uno de los lugares de referencia de los Montes de la Villuercas. De unos cinco metros de altura cae un chorro constante de aguas cristalinas que acaban de nacer. El sitio reúne todos los elementos soñados por aventureros, botánicos; amantes de la naturaleza en general que encuentran aquí las claves que raramente se reúnen en tan poco espacio. Acercarse a la Chorrera es adentrarse en las fuentes de la vida. Una estrecha vereda con conduce por el valle, 300 metros que parecen el doble por el difícil caminar en la espesura verde que lo invade todo. Nada mas empezar a ascender encontramos un viejo molino casi tapado por el monte. A partir de aquí la foresta nos encierra entre sus brazos, en nuestro camino se van descubriendo ante nosotros, una tras otra, las esencias de esta tierra. Varios tipos de helechos; el común, "espina de pez", el Real; retamas mil; hierbas aromáticas; arboles que sombrean hasta oscurecer el lecho del río: de los altísimos alisos a los prehistóricos loros o los encantadores acebos; La abundante masa vegetal que nos trata de cerrar el paso oculta tras de sí el mágico salto de agua. Casi tenemos que estar encima de él para contemplarle en toda su magnitud. Hemos llegado y el esfuerzo realizado ha merecido la pena. Bajo el salto las sensaciones son extremas: el agua siempre fresca, cristalina bajo un ruido ensordecedor. ![IMG_2313[1] IMG_2313[1]](https://mkphjw.blu.livefilestore.com/y1mf89A4y5aoQ7kCoPsKCRYMKVvQ_djt4on-n-o3KyM46rvQxEzPLqjb5IF_mkTnuySkvVKa-z5FyhccEuYunKvR2F0KbJOfHj-lpNITefW0349HyHQbQqaBFyhTDCn0mnIYUXX4KL8AfvNebyOh1YIig/IMG_2313[1]_thumb[2].jpg) En los charcos abiertos en el lecho del río, encontramos refresco y un poco de tranquilidad en esta explosión de la Naturaleza. Un lugar para sentirte cerca de la tierra, para no olvidar nunca. 
Jubilar Berzocaniego.
Se abre una puerta del cielo en Berzocana.
El pasado 3 de octubre de 2009, casi a las 12 se abría la entrada principal de la iglesia de San Juan Bautista de Berzocana. La Puerta del Perdón era atravesada por la triada de obispos de Extremadura: El arzobispo de Mérida-Badajoz, Santiago García Aracil y los prelados de de Plasencia, Amadeo Rodríguez Magro, y de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves. Nuestro Arzobispo fue el encargado de empujar los dos grandes portones inaugurando el Año Jubilar Berzocaniego, para entonces, ya había una multitud de personas congregadas entorno a la iglesia.
La comitiva salió en procesión desde la próxima Ermita del Niño, detrás de la Cofradía de los Santos desfilaron mas de sesenta sacerdotes que precedían a los tres prelados, el Padre Guardián del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe Guillermo Cerrato, el Vicario General, Francisco Rico y los Vicarios Norte y Sur; luego nuestro Alcalde Paulino Tejero junto al Subdelegado del Gobierno y en representación de la Diputación Alicia Domínguez Jimenéz., el Presidente de la Mancomunidad de pueblos de las Villuercas y Alcalde de Deleitosa José Luis Robledo, el Teniente y Cabo de la Guardia Civil y Concejales del Ayuntamiento de Berzocana.
Ante la puerta se realizó un ceremonial que nos llevó de lleno al corazón del jubileo. Un año de gracias y alegrías, de recuerdos e ilusiones, de amor y de fe. El Órgano del siglo XVIII rejuvenecía junto al Orfeón de Plasencia, desde el coro y acompañando cada uno de los momentos de la eucaristía.
De principio a fin fue ir entre olas como cuando cantaron las Vísperas a los Santos, acariciando el nervio de sensibilidad mas íntimo de ser berzocaniego. 
Los tres Obispos subieron a orar delante de las Reliquias y presidieron la ceremonia detrás del altar. El pueblo de Berzocana realizo unas sencillas ofrendas a los tres obispos consistentes en productos de la población: vino, miel, castañas, dulces... La ceremonia fue muy cuidada en todos los detalles, hay que dar la enhorabuena al maestro por el mimo y el detalle puesto en cada instante para que el todo resultara plenamente satisfactorio.
Sin duda, quedará en nuestra retina como el día en que nos encontramos todos, nuestros santos consiguieron reunir y emocionar a todos los presentes; como el ofrecimiento de los Caballeros de Guadalupe de una réplica de un cuadro hallado recientemente en el que están representados San Fulgencio y Santa Florentina junto a la Virgen de Guadalupe.
Madre e aquí tus hijos, hijos e aquí vuestra madre. Esas palabras resonaron en el corazón de las Villuercas y el aplauso atronador selló el inicio de una nueva era de concordia y colaboración
Después hubo migas para todo el mundo. El pueblo estaba impecable; a sus bellas estampas cotidianas había que añadir el esfuerzo y cariño desplegado por cada habitante por hacer que su espacio sea agradable a los demás. Nuestro pueblo es el gran protagonista. Ayuntamiento, Empresas, Profesionales y trabajadores de la población se volcaron en un trabajo intenso para que todo estuviera a punto.
Nuevamente ha demostrado su capacidad de organización, su colaboración desinteresada, un amor desmesurado a su terruño y la mano que siempre tiene abierta para lo que se pueda necesitar. En la organización de los actos se han visto implicadas casi doscientas personas, prácticamente la mitad de la población ayudó a que el Jubilar fuera un éxito.
Con los preparativos que había dispuestos, se podía haber atendido al doble de asistentes, pero cuando comprobamos que el número final de los que llegaron, todo el mundo se relajó y pudo participar de una fiesta que nos ha hecho crecer como personas y como pueblo.
Que por los méritos de nuestros Santos, nos conceda el Señor la Salud y la Paz.
www.jubilarberzocaniego.com
Galerías de Fotos
P.D. Os esperamos en la Aparición (del 24 al 26 de octubre).
Senderismo en las Villuercas Ibores y Jara
Ruta al Acueducto de las Herrerías. Campillo de Deleitosa.
Cuando el amigo Jaime, Circaetus, me invitó a explorar un territorio desconocido hasta la fecha no podía imaginar ni de lejos lo que se nos encontraríamos. Iban a ir por Campillo de Deleitosa, a ver unas herrerías que le habían comentado. No pude asistir por compromisos previos, pero por la noche me asome a la web de Jaime para ver las fotos de la excursión.
Se adentraron en un valle muy profundo hasta una garganta que llevaba mucha agua. El paisaje de rivera muy bonito y singular, pero enseguida las imágenes mostraron una presa de sólida construcción e inmediatamente los senderistas paseaban por un canal de agua de metro y medio de alto por otro tanto de ancho.
El acueducto seguía y seguía ante el asombro que se iba haciendo mella en mí. Parecía que no acaba nunca, sujeto en una pared casi vertical y salvando las torrenteras con sólidos puentes.
Cuando llegaron al lugar de la Herrería y vi el panorama no pude mas que coger el móvil para pedir explicaciones: donde está esto? como puede ser que pudiera haber pasado desapercibido? Las explicaciones de Jaime ahondaban más todavía en la fascinación que provocaba el lugar.
Rápidamente echamos un vistazo al Sigpac y nos dimos cuenta que se apreciaba perfectamente en la foto satélite todo el recorrido del acueducto. Aproximadamente cinco kilómetros. En los mapas topográficos también está señalado.
![100_0395[1] 100_0395[1]](https://nnoz2w.blu.livefilestore.com/y1mzXB0oI0fXxfqEr7h4DKiXgRwqdIhVtWX2MI5Y1QkeDTkOho0qeV__dAWAeFYtGpgFj_UZK1U_-ASQX0QQ9UB1Jzs8Ikv5_UcAHUTJJD8ppIgRwzhkVNfxCdljVCfaUkBj7S7i-QwMJ-HMdvi3Pe7FA/100_0395[1]_thumb[2].jpg)
No tardamos en planificar un día de ruta por la zona. Quedamos en Campillo de Deleitosa gentes de Logrosán, Berzocana, Alía, Guadalupe, Navezuelas…
Sobre las 10 de la mañana se reunío el personal y tras apretujarnos en pocos vehículos, ya que debemos dejar en el pueblo algunos para volver luego, nos dirigimos a una pista que está casi en la cima de la sierra del puerto de Delitosa.
Es la última pista que hay a la izquierda antes de cambiar la vertiente, a unos tres kiómetros del pueblo.
Dejamos los coches y empezamos a andar por el camino del Robledillo, que va descendiendo suavemente por la umbría de la Sierra de Juncaldilla.
A medida que nos adentramos en el valle el ecosistema se vuelve rabiosamente autóctono. De restos de eucaliptos y pinos pasamos al bosque cerrado de encina, madroños y alcornoques principalmente.
En la primera parte y con los riscos cerca se fácil visualizar las bandadas de buitres que dominan las alturas. Al fondo estará casi siempre presente la Cueva de Juan Candilla. Es una espectacular gruta donde hay pinturas rupestres y que ha servido de escondite la los guerrilleros de todos los tiempos.
También veremos trozos del acueducto serpenteando por los pliegues del terreno. Otros tres kilómetros de dulce paseo hasta que en las proximidades de la garganta buscamos un atajo que nos lleva directamente a la presa.
El emplazamiento está bien elegido: a escasos metros ya se han unido las Gargantas de los Batanes, el Colmenar, el Canchar, los Torneros. Todas estas vienen a confluir en muy corto espacio.
Entre todos estos cursos se forma la Garganta Descuernacabras, que va a desembocar en el río Tajo, cerca de Valdecañas de Tajo. En la época de lluvias el estruendo de las aguas debe ser importante en los estrechos que se forman en los laberintos de montañas en que se convierte el terreno.
El muro de la presa tiene un corte trapezoidal, de unos dos metros de ancho en la parte superior y mas de cuatro en la base. La altura es difícil determinar, debe ser unos cinco metros aproximadamente. Está construida en pizarra y cuarcita pegado con un potente mortero bastardo: arena y cal que conforman un cemento muy resistente. Hacia la mitad de la presa hay un aliviadero regulable para desaguar o nivelar el caudal de la balsa.
El sitio es de una belleza extrema; fuera de la rutas convencionales y con el pequeño lago asegurando agua y humedad se ha conservado un entorno natural en el que se reúnen un montón de especies animales y vegetales de alto valor ecológico.
Por la parte de la derecha discurre el acueducto. Al principio casi tapado por el manto vegetal, pero a poco que andemos, por las paredes primero, la vía se va limpiando hasta aparecer como un cajón en óptimas condiciones para la circulación. Metro y medio de alto y otro tanto de ancho de media; pues hay lugares donde la anchura llega a ser de dos metros y otras que se estrecha levemente.
Según vamos haciendo pasos la obra empieza a tomar altura con respecto al río y esa perspectiva nos empieza a dar un idea de la magnitud de la construcción, que se tiene que hacer fuerte para sujetarse en el gran desnivel.
De momento el valle es muy cerrado y nos llama la atención la espesa flora de la rivera. Loros, acebos y alisos compiten en la orilla y los restos de nutrias son visibles. También los peces que todavía hay en esta parte.
Enseguida apreciamos a consistencia del conjunto; los muros no son excesivamente gruesos aunque bien construidos y pegados con un mortero bastardo muy rico en cal. Los contrafuertes ayudan a sujetar las curvas y los tramos mas delicados.
Tan importante como el acueducto en sí o quizás lo determinante para su estado de conservación es la cimentación que lo sustenta. Una obra de ingeniería sólo al alcance de unos pocos. Hay sitios donde hay una pared de mas de dos metros que apuntala el trazado. En ocasiones se incorporan torrenteras y arroyos que aumentan caudales.
Especial cuidado tuvieron con el remate superior de las paredes. Realizado en su mayor parte con grandes lanchas mas anchas que la pared, suponen un tejadillo que la salva de humedades.
Pero lo realmente impresionante es cuando el acueducto llega al lugar de las Herrerías. Un ramal baja hasta un centro industrial minero en cuyo núcleo, un molino haría el trabajo grueso de la explotación.
hay otros restos alrededor y todavía se ven mocos de fragua y otros vestigios de la actividad.
También quedan tuberías, edificios e industria de quien fue el último mecenas del canal. Don Eusebio Gonzalez lo utilizó en la decada de los sesenta y setenta como salto de agua para producir electricidad. Tenía dos, uno aquí y otro unos kilómetros mas abajo.
Debió ser un modelo industrial muy antiguo y que en las Villuercas se repite en idénticas estructuras en la Herrería de Castañar de Ibor, donde nos encontramos un edificio exactamente igual a este, aquel con un acueducto, que en sus primeras investigaciones sobre el terreno y fotografía aérea debe de tener mas de dos kilómetros.
Sobre el origen de todo esto no hay estudios ni teorías, pero todas las referencias históricas atribuyen su origen a las centurias anteriores. Personalmente creo que solo en la época romana sería posible una construcción de este calibre.
La herrería es un obra importante, pero lo verdaderamente monumental llegará después de seguir andando unos cientos de metros mas: es el gran muro, que en su punto central debe tener casi siete metros de altura.
Sustenta treinta arcos que a su vez sostienen las paredes del acueducto. Todo es de piedra menos el remate superior de la conducción que lo hace en ladrillo. Resume la grandiosidad de esta obra, la perfección de su diseño y la maestría de su ejecución. Impresionante.
Ya llevábamos mas de dos kilómetros de acueducto y todavía nos quedaba otro tanto para disfrutar y deleitarnos con cada detalle constructivo que ahondaba mas en las sorpresas y los interrogantes que iban apareciendo.
Había veces que doblábamos una curva y ante nosotros aparecían cientos de metros mas que se agarraban a la sierra faldeando por un mismo nivel.
Desde las Herrerías empezamos a otear restos de actividad minera en la pared de enfrente. Montones de tierra a modo de escombreras anuncian la ubicación de la boca o los lavaderos.
Otras casinas y los caminos completan el conjunto. De hecho este valle debe ser de los mas mineros ya que la toponimia de lugar no dejan de evocar esta actividad: Cerro de las Minas, Las Minillas, Herrería, Torneros, Cerro Calero…
Llegamos al final donde está el otro salto de agua.
Desde aquí poco mas de kilómetro y medio para llegar al pueblo. Primero hay que coger aire y subir el monte de manera directa.
Cuando lleguemos a la cima encontraremos los caminos que nos devuelven a Campillo de Deleitosa, donde tendremos la oportunidad de conocer a los pocos habitantes que quedan en este perdido rincón de las Villuercas.
Galerías de Fotos
![IMG_0320[1] IMG_0320[1]](https://nnoz2w.blu.livefilestore.com/y1mGxQtFijAUATuFjvAEKP180hZ-je8JUEenzlNmp6ECCzB88sQPtXEBAD2anei_ySgvbTHgVSzYKOgQeAcxQW5jVF300pLMAx4c6yvy2gRIyJQYlG2Z_EFEmJ6XTcZfPYSlA6iHydcRTmYINp3q-YBlg/IMG_0320[1]_thumb[1].jpg)
42 Encuentro ARBA Extremadura y el Equipo de Nuevos Pobladores de Extremadura.
Desescombro de la Cueva del Conejar en Cáceres
Para todos los que acudimos a la llamada mensual de la Asociación fue sin duda un gran honor que no quisimos dejar pasar. Pocas veces permiten que los profanos se acerquen tanto al apasionante mundo de la historia en general y de la arqueología en particular.
Y si no eres un mero receptor, sino que participas codo con codo con expertos que te guían, ya es que casi que hubiéramos pagado por estar allí. El caso es que el día salió ideal, un sol radiante que no calentaba mucho nos alegraba el día para empezar la faena con bríos.
Nos juntamos unas setenta personas en el grueso de la faena entre los investigadores, voluntarios y niños. El reencuentro fue tan emocionante como acostumbran estas reuniones de amigos. Algunos se ven periódicamente, pero otros hace meses que no coinciden en alguna actividad.
En un primer momento el Equipo de Investigadores nos puso en situación. Explicaciones del lugar y del momento, de lo que íbamos a hacer, de como y por qué. Sin demasiados preámbulos pasamos a la acción, realizando una limpieza integral de abajo a arriba.
Así pues, se realizó una cadena humana que sacaba cubo a cubo arenas y piedras hasta el recinto exterior de la cueva, donde eran depositados en carretillas y a escasos metros dos contenedores facilitados por el Ayuntamiento de Cáceres esperaban todo los escombros que iban saliendo.
Con las carretillas había cinco personas, en la cadena humana mas de veinticinco, raspando y llenando cubos otros quince, otro mas con la marra rompiendo las piedras mayores y los niños correteando entretenidos en labores menores o jugando por el parque próximo.
La algarabía del lugar era notable por el entusiasmo y el afán que poníamos en el trabajo. El polvo de los primeros momentos fue importante y aunque nunca cesó menguaba a medida que se vaciaba la gruta.
A eso de la doce hubo un receso para echar un bocata que recargara las pilas. Empezaron a aparecer los bollos rellenos de fiambres y tortillas. . Los dulces y chocolates se pasearon a modo de postre sentados a la acera de una calle sin vida. Triunfó un flan de café que hizo las delicias de muchos.
Rápidamente pasamos de nuevo al tajo. El grupo que había estado en el exterior bajó para la sombra y los que estaban rascando el suelo se pusieron en la cadena humana. Echamos dos horas de trabajo intenso en el que corrimos a tope para dejar como una patena la cueva. El sol ya pegaba y el sudor se mezclaba con el polvo poniendo un punto pintoresco al la imagen del personal.
A las dos y media paramos la actividad, y tras una limpieza de campaña en una fuente del parque cercano nos fuimos a la piscina municipal de Malpartida de Cáceres. Diez o quince minutos y estábamos en una sombra acogedora, rodeados de un ambiente ideal para comer en unos bancos habilitados a tal fin.
El mediodía es quizás el momento mas familiar de la jornada. Aunque habitualmente cada uno lleva lo suyo, no perdemos ocasión de compartir nuestros mejores guisos, nuestros gustos mas especiales o las experiencias pasadas y futuras. Intercambiamos chistes y conocimientos, risas y también preocupaciones.
Inmediatamente después del café y antes que llegara la caraja pasamos a tener el “Encuentro”. Es cuando nuestro Delegado Álvaro, pasa a informarnos del estado de la asociación. De las cuentas, de las novedades, de los pros y los peros. Es una especie de Asamblea Mensual de campaña en que el tenemos la oportunidad de expresar opiniones, ideas, fallos, planear en conjunto, repartir el trabajo etc…
Esta vez todo eran buenas noticias. La publicación en el Anuario de la Provincia de Cáceres de un artículo sobre nosotros y la inclusión del escrito “Yo también soy Arbero” en el boletín de ARBA España eran importantes reconocimietnos para un grupo como el nuestro. Se repartieron mochilas, gorras, libritos… también el automercadillo que nos montamos funciono de maravillas con camisetas, sombreros y chalecos con el logotipo de la Asociación.
También hablamos del encuentro de los meses sucesivos en Monfragüe, Acebo y otros que están a la espera.
En nuestros encuentros siempre hay un postre de lujo. Esta vez fue un lujazo… Antoni Canals nos deleitó con las sabias pinceladas que da un conocimiento profundo de la materia que tratamos.
Apoyado en una didáctica proyección fue desgranando el trabajo de investigación que vienen realizando los últimos años en yacimientos prehistóricos del entorno Cueva de Maltravieso y en los humedales de Malpartida.
Uno a uno fuimos repasando los aspectos mas importantes de los hallazgos realizados, sus dataciones y curiosidades, como una semilla de trigo que el Carbono14 dice que tiene mas de ocho mil años o la vida en torno a las charcas de los Barruecos hace ciento cincuenta mil años.
Todo se desarrolló en un ambiente muy cercano, en el que nos atrevíamos a comentar nuestras dudas e impresiones y exclamamos en mas de una ocasión ante los datos revelados.
Una hora larga en las que no pestañeamos un instante con una explicación muy amena y comprensible que nos llegó a todos por igual…
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![IMG_6103[1] IMG_6103[1]](https://nnoz2w.blu.livefilestore.com/y1my3vdWv7VS1k7EHTlxeQvUKFw1zwX62Vbw0-5Q0O-yAOYLBGOf5y82FO1YEnR4j9DzfN4qwHrvqGROC6HGuS1hsUpYR79OiUunWSUBFMYmdnuS33_xHhxM97iKn3jtHOolDnwZT9yiCPA5erTFdkkqA/IMG_6103[1]_thumb[1].jpg)
Los Nombres de Extremadura. El Puente de la Espada
El Puente Romano de Alcántara: Al-qantara Ass Sai.
Su arquitecto, Cayo Julio Lace, hizo grabar en el dintel del templo que hay en el lado sur: durará tanto cuanto el mundo durare “PONTEM PERPETUI MANSVRVM IN SECULA MVNDI”. Desde el año 105 se mantiene desafiando no sólo los tiempos, sino sobre todo a los hombres.
Sus números son increíbles: 214 metros de longitud salvando una altura de 41 metros; sujeta en sus cinco pilares un ancho de 8 metros entre calzada y pretiles.
La base constructiva son sillares de granito de los conocidos como almohadillados por la protuberancia que les hace ser mas ancho y fuerte además de dar al conjunto una textura muy atractiva.
Están colocados en seco y con finas láminas de pizarra en las juntas, en los de la parte inferior se utilizan grapas metálicas para conferirles un plus de resistencia.
En ambos lados habían sendos castilletes que protegían el paso. En la orilla norte queda la conocida Torre del Oro dando fe del carácter de fortaleza y del dinero que siempre estuvo relacionado con el tránsito de gentes y mercancías en todas direcciones.
La fortaleza del Puente debía ser muy importante constituyendo un punto fuerte en sí mismo y según que momentos de administración distinta a la Villa y Castillo de la Villa.
Que se sepa ha sufrido tres mutilaciones importantes: en 1213 en la reconquista, en 1648 en las guerras portuguesas y en 1809 cuando ingleses y portugueses argumentaron que impediría el paso de las tropas de Napoleón, cosa que desde luego no pasó
La reconstrucción integral del puente, cimentaciones, arco del triunfo y del entorno que lo rodea se lleva a cabo en 1860 durante el reinado de Isabel II.
En medio del puente se yergue un Arco del Triunfo como colofón de una obra bien hecha. En sus dos portadas están inscritos los nombres del Emperador Trajano y el arquitecto Cayo Julio Lacer. Las siete las ciudades Lusitanas que sufragaron el coste de la construcción también tienen un sitio preferente. Pero lo que mas nos llama la atención es lo que le falta…
En el recuerdo quedó en forma de leyendas: - Unos cuentan que debajo de su arco más alto permanecía colgada la espada del rey godo Rodrigo, su espada, por una razón misteriosa se había quedado colgada del arco más alto del puente, a una altura inalcanzable desde el río. Según otra versión, en el interior del puente se encontraba la espada de oro y algún tiempo después desapareció. Otra dice que todavía se halla escondida dentro del puente...
la mas original es la leyenda del Rey Don Rodrigo, otros relatos son mas explícitos: ... La gente de la ciudad contaba una leyenda sobre esa espada..., muchos siglos atrás, Rodrigo, el rey godo de Toledo, había llegado huyendo de los moros a Alcántara donde murió por una traición. Su cadáver fue llevado a Viseu y enterrado allí. Pero su espada fue colgada del arco más alto del puente, a una altura inalcanzable desde el rio. Allí había sobrevivido a los tiempos....
Torres y Tapia al mencionar la leyenda que cuenta como D. Pelayo, iniciador de la Reconquista, llegó por el río dentro de un arca cuando era un recién nacido, cual Moisés medieval, y fue criado y educado en Alcántara: “...Se ha conservado el arca en que vino; al principio en la Iglesia de Santiago, parroquia antigua y del tiempo de los Godos, y de los cristianos mozárabes que había en Alcántara, y hoy se ven sus ruinas...” (TORRES, 1763, 155).
Sin embargo, las descripciones mas antiguas las conocemos de los geógrafos y viajeros árabes que desde el X al XII recorren Al-Andalus.
- En el siglo X, Al-Razi nos dice: “hay en Alcántara un puente sobre el Tajo, del cual no se sabe haya otro parecido en el mundo.”
- Y respecto a su fortaleza, el geógrafo Al-Idrisi en el siglo XII la sitúa en la provincia de Al-Qasr (Alcocer do Sal) y refiere: “Alcántara es una de las maravillas del mundo. Es un castillo construido sobre un puente, donde está al abrigo de todo peligro, porque sólo
se puede atacar por el lado de la puerta...”
- Una cita tardía de Abu-l-Fida, siglo XIV en el párrafo que dedica a Coria,
dice: “En el camino de esta ciudad, en la parte de oriente, sobre la parte meridional del río se halla la fortaleza de Alcántara...”
- Por último el compilador Al-Himyari, siglo XV también nos manifiesta:
“Es un castillo a dos días de camino de Mérida. Es un sólido castillo que domina el río, atravesado en este lugar por un puente. Sus habitantes permanecen a la defensiva y están a resguardo de todo ataque. En cuanto al puente sólo se le puede atacar por el lado de la puerta”.
Todos ellos se maravillan ante la majestuosidad de la obra, para todos es conocido como “El Puente de la Espada”. Pero hay otros relatos que explican el porque de su nombre:
- Ibn Harr (junio de 868): … Este puente es una obra importante elevada sobre un arco de construcción antigua. Encima del arco se ve un sable suspendido que ha permanecido intacto a pesar de los siglos. Se ignora a que hace alusión.
- AL-ZUHRI O Anónimo de Almería, SXII: “Fue construido por los antiguos cesares y es muy alto… hay una gran torre…. en la cúspide de la torre, en una de estas piedras, hay una espada de latón. Si se saca, sale sólamente como tres palmos. Y no hay nadie que pueda sacarla mas y cuando se deja, cae en la piedra como cuando una espada cae en su tahalí, rápidamente.
- AL-AYNI, (m. 1451) : Sur le somment de la tour on aperçoit une pierre qui sert de fourreau á une épée de laiton. Personne nén saurait degaigner entierement la lame et ne peut en sortir plus de trois empans. Abandonnée á elle-mem, l´épée rentre dans sa gaine de roche.
Personalmente creo que el cronista de 1451 copió a su colega del siglo XII. Desde la reconquista definitiva de principios del XII, ya no se tiene noticias de la piedra ni del arma, y ya no se va a volver a llamar “de la espada”. El momento clave puede ser la conquista cristiana de 1166 y el control de la Orden del Temple sobre el puente.
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El recuerdo de excalibur es inevitable. La leyenda del rey Arturo encuentra en Alcántara una inspiración que hasta ahora no se había puesto de relieve. Pero a diferencia del sable del rey inglés, la espada de Alcantara va mas allá de una simple fábula histórica.
Enlaces:
Rutas por la Reserva de Cijara. Siberia de Extremadura
Ruta al Mirador de la Berrea
El Mirador de la Berrea es el Mirador de la Reserva Regional de Caja de Cijara por excelencia; para su emplazamiento eligieron el sitio perfecto, casi en el centro del inmenso espacio que la forman su mas de 25.000 hectáreas de montes sin fin.
Desde este lugar podemos, no sólo observar los animales en estado salvaje, sino que a nuestro alcance tendremos las claves para entender un ecosistema tan peculiar como variado en sus bosques de encinas, pinos, madroñeras, quejigos.. en las montañas y en los riscos; al borde de los arroyos en las estepas mas secas.
Para llegar existen cuatro rutas principales: por la parte de Helechosa de los Montes desde el camino que sale del Recinto Ferial donde se celebran importantes eventos como CITUR, Feria de Turismo de Caja y Pesca que organiza la Mancomunidad de Cijara. Son 21 kilómetros de pista terrera de buen firme y ancho seguro.
Otra de las maneras es acercarnos a Herrera de Duque y por la estrecha carretera, pero asfaltada poco mas de 9 km hasta la fábrica de agua de Acuarel, a partir de ahí unos 7 mas de buen camino para llegar a mirador; no tiene mucha pérdida, sólo en un cruce que tendremos que girar a derecha y enfilamos el camino que pasa por nuestro destino.
También podemos probar la ruta próxima a Villarta de los Montes, ya sea desde la Cañada Real Segoviana o por el desvío de la carretera a Herrera, que marca el Área Recreativa de la Muela y tirando por los Robledillos.
Y por último si tratas de llegar desde Fuenlabrada de los Montes te espera la mas aventurera y pintoresca manera de hacerlo ya que pasa por lugares muy atractivos: el Mirador de los Sotillos en la loma de los Castrejones, Área Recreativa de los Sotillo en el arroyo, edificios de uso agrícola-ganadero… , aunque es la que va mas en línea recta, atraviesa los montes que forman el corazón de la Reserva
Llegar será ya una aventura enriquecedora por sí misma. Si vamos en coche habrá que hacerlo lo mas despacio posible, procurando no realizar maniobras bruscas o ruidos altisonantes.
Durante todo el trayecto ya habrás visto las manadas de ciervos pastar en las praderas o descansando tumbados bajo la sombra; intentado pasar desapercibidos o mirando tranquilamente nuestro paso. También hay corzos y gamos entre los mayores.

Mas difícil será localizar al jabalí, al no ser que en su huida cruce nuestro camino. Los naturales de la tierra los ven enseguida, pero a los menos acostumbrados les cuesta verlos cuando están parados, fijos como estatuas entre la maleza del bosque. Van normalmente en manada, varios adultos y sus crías.
El Mirador se puede visitar en cualquier época, recomendable la época de celo del ciervo que empieza cuando el tiempo deja definitivamente de ser verano para cambiar la estación. A partir de ahí dura aproximadamente una luna en pleno apogeo, aunque se puede extender algunas semanas mas dependiendo como venga el tiempo. Durante estos días el macho emite un bramido ronco y sostenido, muy nasal. Decimos que el ciervo “berrea” llamando a las hembras y marcando su territorio.
Los animales bajan la guardia y se exponen mas de la cuenta; además del celo, el alimento escasea ya que todavía no hay pastos nuevos, las reservas son pocas y están fuera de sus territorios mas seguros, con lo que los veras de cerca. Las manadas de hembras y uno o mas machos compitiendo circulan por todas partes. Conviene ir pertrechados de prismáticos o telescopio terrestre para no perder detalle y acercar los animales y paisajes.
El resto del año también se les ve fácilmente y se pueden aprovechar otros recursos como el Lago próximo en el que podemos recrearnos con la abundante fauna que vive o se acerca al charco, sobre todo las aves entre las que nos puede sorprender un ejemplar de las muchas especies que albergan los bosques y riscos de la Reserva de Cijara.
Un buen complemento de esta ruta es visitar el Miniparque que hay en Herrera del Duque, donde hay dos grandes cercados. Uno tiene jabalíes y el otro ciervos.
Estos animales están acostumbrado a la presencia humana con lo que acudirán a nuestra llamada esperando encontrar un obsequio de los visitantes. Normalmente llevamos algo de pan duro o algunas bellotas que recogimos en la Reserva. Los tendrás a un palmo y podrás recrearte en las bellas estampas de estos animales.
Galerías de Fotos
Turismo en las Villuerca, Ibores y Jara Rutas en Automóvil: Los Montes Viejos Berzocana - Garciaz - Aldeacentenera - Línea Verde Distancia: 55 kilómetros. Tiempo Medio: 70 minutos sin paradas.  Dificultad: Baja Los territorios mas desconocidos de las Villuercas se encuentran entre el triángulo que forman Berzocana, Garicaz y Aldeacentenera. Todo es monte de encinas y jaras, una manta verde muchas veces impenetrable y otras adehesado para la ganaderia. La tierra, de naturaleza pizarrosa está muy quebrada, sucediéndose uno tras otro, una interminable lista de valles y ríos. Los valles están orientados al norte por lo que la zona es sumamente húmeda y la actividad de la naturaleza es frenética. Cabra y ovejas merinas pasta la fresca hiebra junto a alguna vaca retinta casi todo el año. Los pastos permanecen verdes hasta bien entrado el verano. Desde Berzocana se coge la carretera que va hacia la Aldea y Garciáz, a pocos kilómetros pasamos por el estrecho puente de las Mohedas, posiblemente de origen romano y reconstruido en la edad media. Cruzando el río Berzocana entramos en esta sucesión de valles, primero el de la Hoyuela, donde está el cruce que debemos tomar en dirección Garciaz. Luego, en lo alto de la loma tenemos el lugar del Castrejón, con restos de un viejo castro de amplio recinto amurallado y dos fosos de defensa. Un poco mas adelante están las tumbas visigodas de Miguel Pérez las que llamarán nuestra atención. Excavadas en la roca y muchas con la tapa que las cubría en sus inmediaciones. El siguiente puente está cerca, es el del arroyo de los Valvellíos, desde donde inciaremos una importante ascensión que nos dará vista al pueblo. Desde aquí, también se coge la cuerda que nos lleva al Castro de Valdeagudo, donde también existiera una pequeña aldea en el medievo. En Garciaz nos llama la atención un pueblo antiguo que conserva muchos rastros de su cultura. En la iglesia, en sus calles, en sus puertas y piedras vemos restos romanos, medievales... En las afueras el viejo puente y las ruinas del convento puenden hacernos pasar un buen rato. La nueva carretera que va a la Aldea es como un cómodo tobogán que nos acerca a esta bien remozada villa. Las viviendas son en su mayoría las de toda la vida. Fuertes paredes de piedra y techos de bóveda de ladrillo conforman robustas construcciones que aguantan los tiempos. Recientemente se han pintando con variados colores, casi todas con muy buen busto, acompañando la decidida apuesta turística que se realiza desde las insttituciones. La ruta se completa voviendo hacia Garciaz unos cinco kilómetros, hasta un cruze que nos lleva directamente a Berzocana. Esta vez recorremos los valles un poco mas abajo. Con un paraje similar, pero un poco mas amabre y pasando entre extensivas ganaderías de cabras y la pura oveja merina. El revoloteo de las aves, muchas rapaces y buitres. Enseguida llegamos al cruce que antes tomamos a Garciaz. Llegando a Berzocana tienes unas vistas preciosa, entre los montes cercanos y los riscos que se van acercando mientras llegas al pueblo. Los ríos presentan otra estampa igualmente bella y atractiva. Galería de Fotos
Senderismo por las Villuercas, Ibores y Jara
Ruta de Isabel la Católica. Cañamero a Guadalupe
EL CASTAÑO ABUELO
Hito principal en el camino fue refugio de reyes o pastores de peregrinos, santos y bandidos que a todos dio cobijo por igual y alguno le usó con desatino. Mojón vivo en plena linde de nada pues juntos son rol a bordo del velero cambiando aguas, compartiendo vientos bajo la cota patria de los siete valles Olcades del Tajo o del Guadiana. El abuelo milenario tiene un nieto tan viejo como su misma ancianidad sumada en la vetustez de los castaños supervivientes de las tiñas del lugar.

Cañamero es punto de partida en esta ruta caminera y guadalupense de dos leguas largas, arte rupestre, un asesinato alevoso, pastores sabios en el camino, el agua corriendo, antiguos cerezales asilvestrados, un castaño milenario con su nieto, el pico Villuercas coronando, la fuente La Gaita y la ermita de Santa Catalina como antesala de Guadalupe.
Antes de partir es de menester avituallarse con el cuarcitoso y bien curado mosto cano-oscuro de Cañamero que buenas sequías solventa y engrase indiscutible es de rótulas camineras.
Subimos entre alisos y otras frondas a la vera del río Ruecas dejando a un lado la cueva de Álvarez y sus restos pictóricos sobre el charco La Nutria.
Lugar de evocaciones locales cuando este lugar de baño y solaz estival se llenaba de jóvenes con sangre bien templada pues sus frías y cristalinas aguas forjan el carácter duro de esta tierra. Sobre este lugar está la loma de los Castillejos y el Risco Viejo donde aún se huelen ruinosas defensas diluidas por el padre Cronos.
Recientemente se hizo un pantano y el sendero asciende hasta la cabecera de la Presa del Fresno en la cota 600 que iremos bordeando por la margen izquierda.
Un ancho carril va siguiendo río arriba a la vera del pantano con pequeños regatos confluyendo.
Este moderno embalse es edén de pesca deportiva y hasta ligeros veleros podrían surcar sus latitudes coloridas de primitiveces increíbles y olor a Naturaleza al través de monte bajo, dominado por el matorral de jaras chorreantes y olorosas, brezos diversos, pinares de repoblación junto al bosque mixto de robles y castaños.
El recorrido hasta Guadalupe discurre verticalmente entre los 598 de Cañamero y los 980 metros de altitud donde el Castaño Abuelo, para bajar al Guadalupejo en la cota 560 antes de subir a la Puebla 80 metros por encima del río.
Entre el arroyo de los Hilos y la garganta de las Pedrizas se aparta la veredaa la derecha junto a una fuente que nace allí mismo, seguiremos un pequeño cauce hasta subir a la Cruz de Andrada en la cota 690 que cuenta una tragedia de bandoleros: la desgraciada víctima venía de cobrar unas rentas de Guadalupe y caminaba hacia Trujillo cayendo en manos de sicario de vete a saber.
Pegando a la cruz el camino sigue hasta la fuente de la Levosilla (de la alevosía) dando vista al caserío donde tres hermanos regentan una explotación caprina, buenos guías circunstanciales que después de refrescarte los secares gargantiles te endilgarán sin Ayerro@ camino arriba hacia el melonar de los Frailes por los 800 metros de altitud, sobre la garganta de las Pedrizas y pasando un pedregal verde-rosa bajo la sierra del Águila.
Cuando se baja hasta rozar el regato se bifurca a la izquierda el paso de Sandingo por donde se introducía este personaje en la maleza para arrancar cepas de brezo.
A partir del collado del Ventosillo cambia la propiedad y aunque se sigue en aguas de las Pedrizas la finca se llama Silvadillo por otro regato que tiene hacía el río Guadalupejo, al fondo está el collado de la Quebrada.
Subimos entre viejos cerezos y robledales supervivientes del pino con una gran diversidad botánica y zoológica coloreando la Primavera.
La vertiente acaba con el término de Cañamero, al otro lado está Guadalupe y su primer hito biológico e histórico es el milenario Castaño Abuelo del que hablan las crónicas del

En el año 1353 definiendo lindes y mojones del ejido de Cañamero: A... e como da a la cabeza del Castaño...
Sobre la copa de este anciano anidaron águilas reales, vivían ardillas y enjambres de abejas a salvo del oso que entonces era rey de las Villuercas, en el roído tronco se refugiaron cazadores y pastores con sus cabras; el Abuelo dejó un Nieto de igual casta y sorprendentes dimensiones que vemos allí mismo.
Las aguas vierten bajo la artística ermita de Mirabel al río Guadalupejo. A la derecha del castaño sigue la senda faldeando el cerro Agudo que en el siglo XIV se llamaba Mojón de Valtravieso.

Vamos descendiendo sobre el valle de Guadalupe entre miles de variedades florales y numerosa micro fauna colorida que refresca la fuente La Gaita... el follaje del robledal a veces permite ver al fondo del Valle el restaurado palacio de Mirabel.
La senda baja girando el monte hasta la ermita de Santa Catalina (cota 700) y descanso antes de rematar el kilómetro que nos queda al río Guadalupejo o media hora corrida hasta la Puebla de Guadalupe subiendo por el viejo camino recientemente asfaltado, con fresca fuente antes de entrar a la Plaza por la calle de la Cruz (de término) en la encrucijada.
La excelente hostelería guadalupense sabrá premiar al peregrino con sabores increíbles que la tradición monacal de la Puebla supo descubrir entre la alquimia de unos y el poder de los otros.
Paz y Bien!.
Trabajo realizado con motivo de la inauguración de la Ruta de Isabel la Católica en 1996
Texto: Alfonso Naharro i Riera Dibujos: Chuty Fotos: Miguel Urbina, Jaime Cerezo Coordinación: Miguel Urbina

Ruta de Fin de Semana en Plasencia
Entre Cerezas y Ambrosías.
Reserva Natural Garganta de los Infiernos. Ciudad de Plasencia - Ruinas romanas de Caparra - Despoblado de Granadilla - Piscina Natural del Ambroz.
Salida al mediodía del sábado y vuelta el domingo a la tarde.

Estirar el tiempo parecía imposible, muchas cosas en la agenda y nos vimos abocados a salir casi a la hora de comer del sábado.
La red de autovías de Extremadura nos llevó en volandas hasta nuestro primer objetivo; un paseo por la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos.
Subiendo desde Plasencia vamos adentrándonos en los muchos argumentos que hacen de éste unos de los lugares más maravillosos de la península. A medida que se cierran las montañas el bosque va espesando en cantidad y volumen de sus ejemplares.
Entre las peñas de granito las encinas lo cubren todo, pero a medida que las sierras toman alturas considerables, va dejando paso al roble que reina hasta las alturas donde la vida es posible..
La Garganta de los Infiernos se sitúa en la pared derecha según subimos el valle, reparten querencias los tres pueblos que disfrutan de la cabecera del Valle del Jerte: Cabezuela del Valle, Jerte y Tornavacas.

De estos lugares parten rutas que dirigen sus pasos hacia la garganta de mas recorrido de cuantas confluyen en el río Jerte: la Garganta de los Infiernos.
Esta a su vez se desdobla en varias: la Garganta Jaranda, la de los Asperones, la del Hornillo, la de los Gavilanes.... presentan largos valles de gran altura con peculiaridades que las difencian hasta tomar personalidad propia.
En esta nuestra primera visita decicimos realizar la Ruta de los Pilones. Lo hacemos desde el entorno que la Junta de Extremadura ha acondicionado para la recepción de visitantes, poco antes de la población de Jerte encontramos aparcamientos, caminos, merenderos, el Centro de Interpretacion...
Enseguida que nos apartamos de la carretera advertimos que el lugar es especial desde las mismas puertas.
El manto vegetal es espléndido a la par de encantador. Altísimos robles compiten por la luz con fresnos, alisos y varias clases de olmos.
Todo está como tocado por la gracia de la naturaleza y la intervención humana no hace sino resaltar la belleza de este lugar.
En el Centro de Interpretación vamos tomando conciencia de donde estamos y a donde vamos a caminar.
Tienen numerosas maquetas que recrean los paisajes y ecosistemas típicos de la zona, incluso hay una en las que están reconstruidas parte de una garganta en la que no falta detalle.
La Ruta de los Pilones es la mas típica y sensacional de las que están al alcance de cualquier humano. Son cuarenta y cinco minutos de ida en los que tenemos que andar por estrechas veredas, pistas fabulosas, caminos de piedra; como en un cuento...
El mayor repecho está al principio, luego casi no te enteras que sigues subiendo. Como a media ruta ya es llana casi siempre y cuando empieza a descender ya presientes el bullicio del agua el destino de la ruta.
Dejamos atrás el ruido de la civilización y la cobertura de los móviles.
El trasiego de gentes por la ruta es interminable, así como el que encontramos en los Pilones. Bañeras gigantes labradas por la fuerza de aguas cristalinas que lo dejan ver todo. El paraje es increible y el baño refrescante, tendremos ocasión de hablar despacito de este lugar. Ya solo queda volver sobre nuestras huellas hasta el punto de origen.

A la vuelta repusimos fuerzas en el café bar El Refugio, de muy amable trato y disposición. Sendos bocatas recorfotaron el cuerpo hasta la cena que presumiamos sería tarde ya en Plasencia.
El Alojamiento fue en el Hostal la Muralla, junto a la puerta de Berrozana, intramuros. El edificio fue remozado completamente en el interior y aunque ya tiene unos años presenta una relación calidad-precio muy interesante. La señora muy atenta.
La noche es un encanto en la ciudad vieja. Con el tráfico y aparcamiento muy restringido, la limpieza, la señalización, la iluminación y el gusto general de todos han convertido a ésta en uno de los referentes turísticos de Extremadura.
Como lo es el trato de sus profesionales, que miman tu paso hasta puntos irreconocibles en otras partes. La cartas en restaurantes me sorprendia por el tipismo y naturalidad de su oferta.
En la mañana del domingo recorrimos muchos de los pasos que habiamos realizado la noche anterior. De día los detalles afloraban en palacios, iglesias, calles... La visita a la Catedral ´Vieja era obligatoria.
Vimos las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina, también las hechuras románico-góticas de este edificio.
Sin entretenernos mucho corrimos hasta las Ruinas de la Ciudad Romana de Caparra. Debiamos decir Vettona, ya que aparece entre las más antiguas de Extremadura. Los trabajos que se realizaron en tres años, 2000-2003, dieron para mucho.
Alrrededor del Arco del Triunfo que ya todos conociamos iba apareciendo un espacio prácticamente intacto. Uno tras otro iba tomando forma el pueblo: la calzada principal, el foro con sus tres templos, las termas, el circo...

Supongo que se vieron un poco abrumados ante tanto y tan bueno. Esta experienda se plasmó en un interesante Centro de Interpretación que la Junta mantiene para visitantes y estudiosos.
Las distintas salas y el audiovisual sirve de buen aperitivo para comprender mejor el paseo entre los restos de las excavaciones.
Las 14:00 horas nos dieron cuando casi habiamos recorrido todo el entorno.
Un pequeño vistazo, ya que hay para mucho entretenimiento y los guardas se debían al descanso obligado del mediodia.
Nosotros nos acercamos a Zarza de Granadilla para comer en un lugar recomendado. El paisano casi nos empujó al comedor cuando prefiriamos disfrutar de la terraza.
Antes de las cuatro de la tarde estábamos en Granadilla. Pueblo abandonado por los planes de regadío de los años cincuenta.
Casi intacto y en permanente renovacíón por los muchos campamentos que pasan temporadas empeñados en la restauración integral del lugar.
Es como un cuadro pintado por los sueños que casi todos tenemos de lugares idílicos. Las casas están rodeadas por una alta muralla, en un extremo se situa un pequeño castillo que hace de lugar fuerte.
Hay una calle principal y otras secundarias. La plaza es de ensueño con sus casas de colores o de grandes piedras de grano.
El entorno parece vivo con ganado en algunas cercas, huertos en otras...
Y todo rodeado por las aguas del embalse de Gabriel y Galán que apenas dejan una loma acceder a la población.
 Ya sólo quedaba un bañito en la primera piscina natural que encontramos en el río Ambroz. Aguas limpias en un entorno perfectamente adecuado al disfrute del baño... Volvimos por Monfragüe para no perder el aire rural y a las 8:30 llegamos de nuevo a casa.
Zorita se sitúa en un lugar donde se cruzan muchos caminos antiguos; en el extremo suroeste de las Sierras de las Villuercas, paso obligado de las rutas que transitaban de Mérida a Toledo, de Córdoba y Ciudad Real a Trujillo junto al cordel de la Cañada Real de Merinas, que va a ser un atajo fácil del Tajo al Guadiana. El cruce de todas estas vías de comunicaciones va a fijar un importante grupo de población en este apacible rincón del valle del río Guadiana.
La posición defensiva de la Peña contribuye de manera definitiva para determinar el territorio en el cual se van a desarrollar, convirtiéndose en el eje de unas tierras que van desde las cumbres de la Peña hasta últimas estribaciones de Sierra Brava al sur; del Zorro hasta el arroyo del Peral por el oeste. Antiguamente la influencia político-económica comprendía además los términos de Conquista de la Sierra y Alcollarín.
Los hombres de todos los tiempos han tenido un lugar estable de población que irá cambiando de ubicación a medida que las circunstancias les empujen hacia un lado u otro de estos valles. Los restos arqueológicos son muy numerosos y comprenden todos los momentos históricos; están muy dispersos por todo el término, pero se multiplican a medida que nos acercamos al saliente rocoso de la Peña. También hay otro foco humano importante en la Dehesa Boyal y otro más en el entorno del Río Herrera, Villalbas y Valle Judío.
Del neolítico, se han localizado molinos de mano junto al arroyo y en la zona de Las Viñas nos dan noticias de una cueva dolménica. Existió además un Castro de la Edad del Hierro en la Peña afirman los estudiosos… y los piratas de tesoros que bien conocen lo que da de sí el subsuelo de este entorno. Como muchos otros, está en espera de una investigación seria que desvele muchos de los misterios que se guarda.
El esplendor romano llega con multitud de restos que nos dibujan una tierra llena de actividad: entre el campo y la mina; la agricultura y ganadería se completa con las explotaciones mineras en los cerros de Alcollarín y otros lugares del término.
En la Dehesa Boyal aparecen muchos e importantes restos:
- una lápida de granito muy curiosa que actualmente está empotrada en el exterior de la iglesia; dice: VICTORIA / CELTIBER / A L(UCI) LIBERT / A AN(NORUM) / XX H(IC) / S(ITA) E(ST) S(IT) T(IBI) T L/ CORNELI. Su tradición es: Victoria Celtíbera, liberta de Lucio, de 20 años, aquí yace. Séate la tierra leve. Cornelio.
- Otra. EPPIUS TI / RIUS AN / S E S T T / BANA F C. "Aeppio Tiberio de ... años, aquí yace. Séate la tierra leve. Norbana se lo procuró.0
- Otra. MAXUMA / ALABARI F / AN XXXV H S. Máxima, hija de Talabaro de 35 años aquí yace ....
- Un altar de granito que decía AERVI (NAE) / VARIA CEL-MENTIS F(ILIA) / VOTU(M) SOLVIT. Que quiere decir: A la divina Aervina, Varia, Hija de Clemente, cumplió un voto".
En Fuente Santa otra estela de granito que dice: LIGIRUS / DOBITERI / F HIC SITU ST. Ligiro (hijo) de Dobitero, aquí yace. Esta lápida, indica que en este sitio ya había una presencia humana, quizás heredera de ancestrales creencias y predecesora del culto apasionado que despierta este mágico lugar.
En la Peña un Altar de granito dedicado al dios LIBERO; es un curioso ejemplar, pues se conocen muy pocos dedicados a esta deidad y se trata de un inscripción en caracteres muy antiguos. En la Hortezuela, otra lápida: CAINO / CATURO-NI(S) / F(ILIUS) H(IC) / SITUS / S(IL) T(IBI) T(ERRA) S(OROR). "Cenón, hijo de Caturón, aquí yace. Séate la tierra leve. Su hermana se lo procuró".
Muchas teorías de nombres de pueblos romanos que sitúan en Zorita, pero no hay nada claro. La población más antigua conocida se situaría en el valle de la Peña y respondía a la voz árabe "Sujayra", que significa La pequeña roca. Las crónicas moras están por estudiar, pero ya van apareciendo noticias que hablan de este pueblo, muchas de ellas autoadjudicadas por otras poblaciones y que por lo menos merecen un análisis serio.
“En este año, (304 Hégira (921-922)los Banu Sa’id b.Nasih ben Mastana se rindieron y entregaron sus castillos conocidos por Aliya y Riberas. .Musa ben Yazid ,hermano de Himsi entregó la Sujayra que habitaba y los Banu Muhallab hicieron lo propio con sus fortalezas ,las conocidas por Cardera y Esparraguera ,que junto al resto fueron demolidas”.
“Tomaron los almorávides a Córdoba el miércoles 3 de safar del año 484 (= 27 de marzo de 1091). Conquistaron luego Baeza, Úbeda, el castillo de Albalate, al-Sujayrat, Segura; antes de que acabase el mes de safar (el 22 de abril de 1091), no le quedaban a Ibn Abbad de sus estados sin que se los hubiesen tomados los almorávides, más que Carmona y Sevilla”.
Al Yakut, Al-Idrisi y otros cronistas la nombran entre las dependientes de Mérida: Al-Sujaira, Al-Yinah, Baytarat-luss, Lagant.
Con el final de la reconquista, empezamos a saber por las fuentes cristianas. Durante la penúltima dominación cristiana de Trujillo y su tierra aparecen escritos sobre un castillo que ellos escriben “Zuferola”. En su lectura se nos hace saber que el castillo está arruinado y la ciudad seguramente corre la misma suerte
Este año de 1187 Pedro Fernández de Castro deja en su testamento: ...“a Dios y a la Orden, y a la milicia y hermanos de Santiago, si la muerte me cogiese sin habla y sin hijos, les dono y concedo todos los castillos míos enumerados: Montánchez, y Santa Cruz, y Zuferola, y Cabañas, y Monfragüe, y Solana, y Peña Falcón, les dono y concedo con el mismo pacto que tengo con el señor rey Alfonso y les hago donación de mis heredades, muebles e inmuebles, que en el siglo tengo...”.
En 1.195 otro legajo la vuelve a nombrar: en una concesión de Alfonso VIII al Maestre de la Orden de Trujillo o del Peral; "Dono itaque vobis et confirmo villam et castellum quod vocant Albalat, situm in ripa Tagi, castellum quoque quod vocant Sanctam Crucem prope Trugellum, situm in , reliquum vero Zuferola"
En estos momentos empieza a tomar protagonismo un nuevo núcleo urbano. La Zurita, la paloma blanca, la paloma de los cristianos… Junto al camino Real se edifica la iglesia como alcázar fuerte y las primeras casas en el conocido Zorita Viejo. Probablemente también reedifica, sobre cimientos antiguos la ermita de Fuente Santa y se inicia el culto mariano al calor de la fe de los Caballeros del Peral. El último coletazo almohade de 1196 repone de nuevo el poder hacia el lado de los árabes, pero ya no se reconstruye el castillo ni la villa.
En 1232 se expulsa definitivamente a los árabes de esta parte de Extremadura y Zorita queda bajo el señorío de una de las familias conquistadoras: Los Añascos. Fue el linaje más favorecido en cuanto al territorio que se les asignó: Zorita, Alcollarin, La Zarza, Garciaz.- -, aunque no se conoce que tuvieran señorío por merced real ni alcázar en Trujillo.: Añascos son: Pizarros, Escobares, Tapias, Barrantes, Arévalos, Toriles y Briceños.
La iglesia recupera el culto cristiano y se pone bajo la advocación del día de la reconquista, el día de la Conversión de San Pablo. De la vieja Zuferola solo vamos a saber por delimitaciones y pleitos que ciertas personas hacían de las tierras entorno al castillo.
Hasta el 17 abril de 1.353 se empieza a confirmar lo que la arqueología ya había verificado, el emplazamiento de la vieja Zujerola: un legajo del Archivo de Trujillo trata sobre una heredad llamada Las Cañadas, la linda así: "con el exido de la Sarça e con el monte de Alcollaryn e por el portechuelo de Çifuruela...". Todavía hoy se conserva "el Portezuelo" en la toponimia zoriteña dando nombre a una collada que da paso al emplazamiento de la antigua villa.
Otro del 30 de mayo del mismo año de 1.353 se refiere al castillo: se sigue un procedimiento sobre la reclamación "que ciertas personas hacen del castillo de Çiferuela así como de ciertas dehesas que hay dentro de los mojones del Pizarroso".
Por esta época se escribe el Libro de Monteria de Alfonso XI. En él se encuentran pasajes que hablan de del buen monte de jabalís que se extiende por la Jarilla de Zorita, en esos tiempos había osos en las sierras de Herguijuela.
En el año 1475, Zorita junto con Logrosán, Garciaz, Cañamero, Acedera y Navalvillar son elevadas a rango de villas bajo el señorío de Gutierrez Alvarez de Toledo que luego lo cambiaría por Coria y quedaríamos en manos del Marqués de Villena. Al morir éste, Trujillo y todos los pueblos de su tierra pasan a Diego López Pacheco.
Aunque mejora la situación legal, el término zoriteño es todavía pequeño y las Dehesas de la Caballería de Fuente Santa y de la Ciguerela están bajo tutela directa de Trujillo. Por eso la cruz de piedra en el la carretera es una cruz de término, un mojón que marca el comienzo de las tierras de Zorita en aquellos momentos.
Esta situación de continuo cambio en el poder dificultará sobremanera la evolución de estos lugares. Con los Reyes Católicos no cambia mucho la situación y el trasiego de gobernantes no va a parar.
Son los tiempos de la expulsión definitiva de los judíos y moros que quedaban en la península. En Zorita quedan restos de una importante comunidad judía. Los investigadores la fijan al sur de las calles Real y Canalón. En las cercanas calles Cuesta y Tahona se conservan algunas jambas, de traza ojival y otras también medievales con el típico remate llamado mezuzah. Hay particulares que guardan grabados que recuerdan el típico candelabro judío, también en la toponimia: Dehesa del Valle Judío recordamos estos tiempos.
En el año 1635 se produce un intento de independencia de Trujillo. Los zoriteños aprovechan la quiebra de la hacienda de Felipe IV, quien proclama una derrama por todo su reino. Zorita y Navalvillar consiguen comprarse por 7250 ducados cada uno. La ciudad se opone con pleitos ofreciendo hacerse cargo de esa cantidad y el Real Consejo anula el privilegio durante cinco años.
Cuando se presenta en Zorita la comitiva trujillana para toma el poder son recibidos con hostilidad por los locales, con su alcalde Alsonso Carrrasco Pizarro a la cabeza. En la discusión se llega a las manos y el motín se tuvo que sofocar por la fuerza. Todos se involucraron negándose una y otra vez a volver a la jurisdicción de la ciudad. Tuvo que intervenir la justicia trujillana violentamente para volver a ser lugar de Trujillo. Esta circunstancia se va a mantener hasta 1833 en que fueron abolidos los señoríos y se crea la nueva provincia de Cáceres.
Del Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura, de 1791 extraemos los siguientes párrafos:
“ El vecindario deste pueblo se compone de un señor cura, tres sacerdotes, tres carpinteros, treinta carreteros, tres zapateros, quatro hortelanos, ochenta labradores, trescientos y ocho hornaleros. El juego de calva, barra, bolos i naipes y bayles son las diversiones mas comunes en este pueblo; no se advierten vicios que repreender. Se advierte abuso en los hornaleros y oficiales en el trabaxo y horas, y en particular en los maestros de alarife,
Hai un meson de dominio particular, su estado el mas deplorable por las ningunas conveniencias para los que viajan. No hai caminos reales y en los de travesia se debiera reparar la puente que se halla en el Arroio de Alcollarin, camino de este para Santa Cruz de la Sierra, en la jurisdizion de Trugillo, lo que se pudiera al presente hacer a poca costa; y un paso que hai en el camino de este para la Zarza de la Conquista y en la jurisdicion desta, desmontandole y allanandole, siendo facil su reparacion, en el que han sucedido algunos robos.
Hay dos hermitas contiguas a el pueblo, una a el norte y otra a el poniente, se denominan Martires y Nuestra Señora del Prado … Hay otra hermita agregada a esta yglesia distante media legua deste pueblo y en la jurisdicion de Trugillo, denominada Fuente Santa, la que esta con la decencia debida, en la que se celebran tres funciones en cada un año, en los dias de San Blas, segundo de Pasqua de Resurrecion y quince de agosto, concurriendo en este muchas gentes de los pueblos inmediatos y algunas tiendas, verificandose en este dia algunas quimeras, sin que haiga justicia que contenga, a causa de estar en espresada jurisdicion. Tiene una casa contigua a la hermita para comodidad de los que vienen a visitar la ymagen, otra a corta distancia que sirve para dos hermitaños que cuidan del aseo de la hermita, los nombra esta justicia y el parroco y aprueba el Señor Obispo, a quienes para su subsistencia se les cede una cerca de lavor contigua a dicha casa y propia de dicha imagen, la que para su culto tiene una cerca de prado contigua a dicha ermita, que por un quinquenio vale en cada un año seiscientos reales, es mucha la devozion que hay en este pueblo y en los inmediatos, traiendola a este pueblo las necesidades publicas y verificandose ordinariamente el remedio de ellas.
Por la mala formacion del pueblo, aunque las calles son jeneralmente llanas, estan con poca forma de tales, peñascosas y mal empedradas, muy sucias, pues en ellas se permiten los animales muertos y aseguran que en el ynvierno son muy pantanosas y se conoce que en esto hay mucha desidia en el govierno, pues a poca costa se pudieran poner regulares.
mas que contiguo a este pueblo hay un peñón que llaman del Castillo, siendo tradición haver estado en el el denominado Zuferola, del que probablemente tomó este pueblo su denominacion, y al pie de el se advierten muchos cimientos“
En el año 1826, Sebastián de Miñano; en su Diccionario Geográfico Estadístico, se refiere de la siguiente manera.
"Zorita, Lugar Realengo de España, provincia de Estremadura, partido de Trujillo, obispado de Plasencia. Alcalde Pedaneo, 530 vecinos, 2,525 habitantes, 1 parroquia, 1 pósito, 1 hospital. El nombre de este lugar es de origen arábigo, y esta situado en terreno llano, combatido de todos los vientos, como todos los que confinan con este, y son: Alcollarin á 1 legua, Campo á 2, y a la misma distancia Abertura. Producen todos ellos, trigo, cebada, centeno, avena, algun lino, y garbanzos. Industria: hacer zarandas; en este pueblo y en Abertura, fabrica de paño pardo y telares de lienzos. Dista 20 leguas de la capital, 5 S. O. de la cabeza de partido. Contribuye 20.845 rs. 33 maravedises."
A mediados del siglo XIX, era Partido de Logrosan, pertenecía a la Audiencia Territorial de Cáceres y Diócesis de Plasencia
En el Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de Pascual Madoz, Tomo XVI, editado en Madrid el año 1850, dice:
"Zorita: lugar con ayuntamiento en la provincia y audiencia territorial de Cáceres (10 leg.), partido judicial de Logrosan (3), diocesis de Plasencia (19), capitania general de Estremadura (Badajoz 21). situado al S. de las sierras de Garciaz, en tierra llana, es de clima templado, reinan todos los aires y se padecen pleuresias. Tiene 596 casas de 2 pisos, desiguales y de tosca construccion, en calles malas y una plaza cuadrada: casa de ayuntamiento, cárcel, escuela dotada con 1,500 rs de los fondos públicos, á la que asisten 70 niños; otra sin dotacion en la que aprenden 50, y pagan de 3 á 5 rs.; otra de niñas con 300 rs, de sueldo anual, y se educan 14; iglesia parroquial (San Pablo), curato de término y provision ordinaria; en los afueras al 0. el cementerio, y á ½ legua al E, la ermita de la Fuente Santa. Se surte de aguas potables en 3 fuentes á las inmediaciones. Confina el termino por N. con los de Garciaz y Conquista; E. Logrosan; S. Abertura, Alcollarin y Campo.; y 0. Sta. Cruz de la Sierra y Puerto de Sta. Cruz, estendiéndose de ¼ á una legua, y comprende montes de encinas, olivos, viñas, algunas huertas y tierras de labor: le bañan los rios Alcollanin y Lobosilla, el cual tiene 5 molinos harineros de invierno; Pizarroso y Herrera. El terreno es casi todo llano y de mediana calidad, con algunos regueros y barrancos de poca consistencia y, estériles. Los caminos vecinales y malos. El correo se recibe al paso del conductor de Trujillo á Guadalupe tres veces á la semana. Produce: trigo, centeno cebada; avena, garbanzos, lino, patatas, aceite y poco vino, verduras y frutas; se mantiene ganado de cerda que es el mas preferido, lanar, vacuno y mular de labor, y se cria cáza menuda. Tiene: 3 fabricas de jabon, muchos telares de lienzo ordinario; elaboracion de zarandas ó harneros de paja; 12 tahonas, un molino de viento y los de agua citados, se venden los granos y ganados del pais, y se celebra un gran mercado el 15 de agosto, como festividad de la Virgen de la Fuente Santa. Poblacion: 530 vecinos, 2,903 almas.
Senderismo en la Siberia de Extremadura
Ruta a las Hoces del Río Guadiana
El viaje a las esencias más íntimas de la naturaleza de los Montes nos lleva a un hermoso paraje que ocupa un lugar privilegiado en el sentir de muchos pueblos, entre ellos Villarta de los Montes.
No hay paisano que no tenga una historia bonita que contar de las Hoces de Guadiana. Probablemente es el punto donde nos podemos encontrar con la tierra de una manera más personal.
Y es que no puedes evitar quedarte absorto ante la majestuosa presencia del río enmarcado entre farallones de cuarcita que se elevan verticalmente desde el mismo fondo por decenas de metros hacia los cielos.
Hay varias maneras de acercarse al rincón de las hoces y que convergen en dos formas de llegar: bien por la ruta que va pegada al río o por los caminos que faldean la sierra de la Umbría a media altura.
El primero permite acercarse de cuando en cuando a la orilla y recrearnos con los mil aspectos que llamarán nuestra atención: la fauna, el puente, los molinos… muchas posibilidades para parar y completar una jornada plena de sensaciones.
El atractivo de la segunda de las opciones son los paisajes que se abren en los muchos recodos que forma la sierra.
Tenemos panorámicas que nos llevan hasta las tierras de Navalpino y Arroba en Ciudad Real, también los riberos del Guadiana, con continuas revueltas, pero en valle abierto.
En un rincón de este paso encontramos la Fuente de la Moza que recoge un pequeño arroyo hasta una construcción de piedra. Ideal para hacer un stop en el camino.
Ya estamos cerca.
El Área Recreativa de la Hoces del Guadiana acota un lugar donde tradicionalmente los locales pasaban largas veladas. Tiene mesas y bancos para comer cómodamente, muy cerca hay un sitio donde meternos en el agua fácilmente si la ocasión pide un refrescante baño.
Los vecinos de enfrente frecuentan el lugar con mucha asiduidad, la cercanía con las poblaciones les permite venir periódicamente. Tienen algunos espacios de ocio, bancos, sombras…
 
Las Hoces del Guadiana están formadas por una gran tabla que forma un remanso de aguas de un kilómetro que se adentra entre los riscos cortando la sierra hasta atravesarla completamente.
Es sólo la primera de las grandes montañas que el río va atravesando, en un continuo zigzag que busca las zonas blandas de la tierra.
En total son más de seis kilómetros desde que el río se adentra en la primera hasta que sale por la última boca.
Un trayecto en el que los ecosistemas están totalmente vírgenes y podemos acercarnos a los arquetipos mas puros de los hábitats de rivera, de los montes, de los riscos…
Y es que no hay una población importante en cien kilómetros a la redonda y éste es el más apartado de los parajes que son seña de identidad por sus valores culturales y medioambientales.
Del Área Recreativa parte una vereda que se adentra en el callejón de las hoces.
Es un lugar en casi primavera permanente por la manta verde que partiendo de los nenúfares de las orillas, entronca con la abundante vegetación de hierbas y los juncos ya en tierra.
Por encima se yerguen los típicos alisos y sobre todo los fresnos que forman el grueso de la galería que vamos atravesando, las encinas ocupan la tierra a pocos metros de la margen.
Según la época del año disfrutaremos del frescor de los helechos, de las flores de varios tipos de jaras o del rusco, del verde primavera o de los ocres otoñales. Cada día es distinto, cada momento una singular experiencia que te regala estampas imborrables de tu memoria.
Un mojón sobre el mismo filo de la sierra indica que cambiamos de Provincia y de Comunidad. Estamos en Ciudad Real y la vereda continúa por este lado en término de la Puebla de Don Rodrigo, volviéndose más salvaje si cabe.
Por lo tanto, en cualquier acercamiento tenemos que pasar casi sin dejar rastro, procurando alterar el entorno justo lo que la naturaleza ha previsto para nosotros.
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Senderismo en las Villuercas, Ibores y Jara
Ruta a las Cuevas de Cuesta Alta de Navezuelas.
El nombre ya resultaba un poco impresionante. Los amigos de Navezuelas la calificaban con un nivel medio de esfuerzo para una ruta de poco mas de tres kilómetros de ida y vuelta... y eso nos llamaba poderosamente la atención: en una gente preparada para lo mas duro de la batalla que dijeran que nos íbamos a esforzar un poco mosqueaba bastante.
Y no vimos defraudada esa impresión al comprobar el calibre del esfuerzo, la tensión y la profunda admiración de nuevo renovábamos al llegar a las mismas entrañas de estas tierras.


Salimos del pueblo por el camino de Solana, asfaltado hasta el río, después de pasar el Almonte subimos la pista terrera.
Como a media ladera hay un lugar ideal para la ascensión, buscando la vía mas directa hasta el collado que la Sierra abre entre las dos alturas mayores.
Dejamos el coche y cerca de esa torrentera hay un camino que sube en zig zag por un castañar encantador.
Cuando el camino se acaba empieza lo mas duro de la ruta. En total vamos a subir doscientos metros en menos de medio kilómetro, ascendemos casi casi medio metro por paso y eso castiga mucho el cuerpo.
Acaba el castañar, y por la parte de la izquierda hay una vereda que se abre paso entre brezo y jaras, mucho mas suavemente. Pasamos por un par de casqueras y nos ponemos en el collado, por encima de los 1100 metros.
Damos vista al Valle de Santa Lucía con sus pantanos debajo nuestra y el castillo de Cabañas al final de la sierra. Es un espectáculo bonito, además de las sensaciones propias del esfuerzo, de la superación, se agolpan en nuestros sentidos los aromas de la montaña, sus sonidos, el roce de la tierra...

Un lento kilómetro tenemos hasta la cueva mas lejana, que visitaremos primero. En este lugar la ruta se vuelve mas compleja, no por su tránsito, que será cómodo mayormente, sino por el laberinto de rocas que debemos sortear para llegar a las cuevas.
La ruta se vuelve rabiosamente salvaje y los abismos se tienden a nuestro paso, que retirado de los mismos no entraña peligro alguno. Es muy ameno por la cantidad de atractivos que nos rodean.
Tras pasar por estrecho se nos revela el gran agujero que vamos a visitar. A medida que nos acercamos contemplamos su descarada planta. Abierto a media altura de una gran pared vertical, se nos antoja un mirador excelente.
La escalada hay que realizarla con sumo cuidado y muy atentos a las explicaciones de los mas experimentados.
Es fácil subir y bajar, pero un descuido puede resultar fatal. Muchos metros de caída imponen mucho respeto y no hay lugar a despistes. Sólo hay un par de de sitios donde hay que extremar los cuidados. Cuando llegamos sentimos cierto alivio al superar el trance y nos encontramos en uno de lugares realmente especiales de este basto territorio de las Villuercas.

Hay otra pequeña cueva antes de coronar que tiene unos cuatro metros de profundidad y metro y medio de ancho, pero la superior es inmensa.
Tiene una abertura enorme y va decreciendo como en forma de flecha en sus siete metros de profundidad.
Presenta además, unas aberturas encima de la puerta que hacen de tragaluz casi desde el techo, son bastante grandes y dan al conjunto una solemnidad extraña.
En la entrada tiene manchas rojas que seguramente son pinturas rupestres, pero están muy deterioradas y son de difícil interpretación.
La cantidad de mosquitos que inundan las cuevas con los primeros calores veraniegos impidieron un estudio mas detenido de las mismas.
Así como de los muchos recovecos que tiene este espacio. Dejamos todos estos puntos de interés para futuras expediciones. Seguro que volveremos no tardando mucho.

Bajamos con un poco menos de tensión pero con los mismos cuidados para volver nuestros pasos hasta la cueva que dejamos de paso.
Parece que al volver corremos los mismo pasos, pero la vista es muy distinta, ahora tenemos el final de valle de Santa Lucía, el castillo de cabañas y el final del laberinto de los afluentes del Almonte.
Presenciamos la grandiosidad de estas tierras, con las enormes moles de cuarcita. Están como acostadas, en estratos pétreos que soldados unos a otros forman los típicos riscos de las Villuercas.
Llegamos a esta segunda gruta. Esta es mas grande. El acceso también es mas sencillo. Comparte un montón de características de su hermana casi gemela.
Se podría decir que es casi una vivienda, con apartados y estancias que se distribuyen en todas direcciones. El techo hay veces que se pierde en rachas que parecen no tienen fin.
En la puerta hay unos dibujos rayados como a tiza de ladrillo que parecen de graciosos. Uno simula un toro y otro un anconiforme. En la pared opuesta y un entrando un poco hay otras manchas, estas si parecen ser pinturas rupestres y unas letras negras que aunque modernas ya llevan muchos años puestas allí.
  

El trayecto de vuelta se hace mas corto, y la escalada inicial se convierte en un descenso de vértigo que acorta tiempo y esfuerzos.
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Senderismo en la Siberia de Extremadura
Ruta a la Pretura de la Hoz de Benazaire
Herrera del Duque
 La Pretura de la Hoz o la Hoz de Benazaire es un lugar muy especial para Herrera del Duque. Es como un imán que atrae periódicamente a los herrereños que nunca se cansan de descubrir nuevos rincones en este paraiso natural.
No me explico como este rincón quedó fuera de la Reserva de Caza de Cijara. Reune una peculiaridades medioambientales que le otorgan un valor que no está reconocido por ninguna protección especial.
 Desde Herrera del Duque tomamos una pequeña pista asfaltada, el camino de las Navas, que adentra sus pasos en la Reserva, siendo una de sus principales entradas naturales. Hay que subir una pequeña sierra, despacito y disfrutando de una tierra que se va volviendo mas salvaje a medida que avanza el cuentakilómetros.
En el collado podemos parar y contemplar los dos mundos que separan el filo de la sierra. La dehesa se muestra en su arquetipo mas ortodoxo, el casitllo de Herrera, y Fuenlabrada de los Montes en el rincón del valle, antiguamente Tierras de Peloche. También están los lagos que forma el pantano de Puerto Peña (García Sola), con sus mil ramificaciones que se adentran como cuchillos de agua por los riveros de cada arroyo.
 Volvemos la mirada y fijamos nuestra atención a lo que viene. El hermoso círculo de montañas que encierran mas de 20.000 hectáreas donde solo existe un nombre propio: la Naturaleza. También hay una fábrica de agua que aprovecha las importantes reservas hídricas del subsuelo embotellando un producto de excelente calidad.
Todo el agua que corre por estos valles salen del recinto montañoso por una pequeña abertura horadada en los riscos, un tajo de considerable altura, de una estrechez importante y de largo recorrido. Es nuestro objetivo, nos montamos de nuevo en el vehículo y bajamos el pequeño puerto mas despacio si cabe, pues ciervos, jabalíes y gamos no andan lejos.
Hay un camino que te mete en la boca de la pretura pero lo mejor es dejar el coche en el primer grupo de casas que encuentres, junto a una fuente de alegre caudal y aguas minerales.
 Recargamos las botellas y vamos buscando el camino. Al principio atravesamos campo abierto dirección a la pretura. No tardaremos en dar con la pista, son menos de dos kilómetros de tranquilo paseo que nos mete poco a poco en el tajo. De esta manera vamos tomando conciencia del lugar que tenemos que descubrir. Encinas y Quejigos dominan el monte mientras que la masa arbustiva se llena de jaras y brezos.
El monte se va haciendo mas espeso a medida que nos acercamos. El final de la pista coincide con una pequeña presa que debemos atravesar con mucho cuidado. Aunque a partir de aquí empieza lo bueno ya hemos podido comprobar el calibre de la naturaleza que ya nos ha atrapado; los árboles quieren tapar el cielo y el manto verde no deja ningún resquicio. Las flores son tan hermosas que solo puedes acariciarla suavemente, esperando que algo de su esencia se fije en nuestra piel, no debes arrancarlas, oirás el quejigo de la tierra en tu conciencia.
 Seguimos la vereda que corre unos metros por encima del curso del río. Se transita bien pero es inevitable el roce de hojas, flores y ramas que forman el fabuloso pasillo verde que estamos atravesando. Un completo catálogo de la flora reunido en apenas unos cientos de metros.
Todo desprende un aroma que lleno de fragancias puras, los sentidos se confunden en un marco que se antoja como una obra monumental de los tiempos.
 Hacia el centro de la pretura todo es mas estrecho; en la cara opuesta se desarrolla toda una serie de formas en las cuarcitas. Verdaderas obras de arte en un paisaje casi de otro planeta.
Los mas aventurados pueden pasar entre los riscos y comprobar como uno se empequeñece entre rocas de muchos metros que forman verdaderos laberintos.destaca el conocido farallón enmarcado por un hermoso paisaje, en su cúspide se ve un castillón demolido y algunas ruinas que se dice pudieron pertenecer a los moros.
 Aprovechamos cualquier cercanía al río para disfurtar de este entorno. A veces totalmente cubierto de una densa vegetación: chopos, alisos, fresnos.También podemos observar tamujas, jaras, madroños, quejigos, espinos, nenúfares, y en la zona de umbría abundantes helechos.
La fauna que puede avistarse son nutrias, cangrejos de agua dulce, carpas, lucios, alburnos que pueden verse en un agua limpia y cristalina. En el monte: venados, jabalís, gamos, corzos, zorros, linces. En la zona del farallón hay dos nidos de águila real.
Siguiendo el curso del Arroyo Benazaire y nos encontramos con el molino de Cañamojá que se ha utilizado por los “Calabreses” hasta hace unos treinta años.
Podemos dar la vuelta cuando consideremos oportuno, lo suyo es cruzar la pretura por completo, hasta que aparezcamos por la otra parte de la sierra. Luego hay que volver y tener otra visión de este hermoso lugar.
- Ruta a la Pretura de la Hoz. 20060501

El Puente Viejo de Villaharta de los Montes
Una prenda mas que se pagó en el Plan Badajoz. El puente quedó a merced de las aguas del pantano de Cijara.
Gran parte de las historia de Villarta quedó sumergida y sólo en verano, con la espectacular bajada del nivel, podemos acercarnos un poco y repasar los aspectos constructivos de esta obra.
No sabemos cuando se construyó ni quien fue el actor principal de la misma, tuvo que ser en algún momento entre el 1246, en que todavía el Vado de Estimillas es una referencia y 1425 en que aparece el primer documento, que cuenta de las urgentes reparaciones que hay que hacer en el puente.:
."... Alonso Rodrigues, vallestero de maça del Rey, arrendador de Villarharta... dixo que era menester adobar la puente de Guadiana y luego los dichos Toledanos mandaron al dicho Alonso Rodriguez que lo ficiese adobar, y lo que gastase se le recebiria en cuenta".
Si fue necesario adobarlo es que ya llevaba construido algún tiempo. De 1377 datan los primeros datos aparecidos hasta el momento de Villaharta. La población tal como la conocemos hoy tendría una íntima relación con el puente, pudiendo haber tenido historias paralelas desde el principio. Por su estilo arquitectónico es gótico o gótico-mudéjar. Mas lo primero que lo segundo. En el lado sur había una cruz de granito en una esbelta columna del mismo material, hoy está a la entrada del pueblo, en el barrido del Santo. Algunos la identifican con el Rollo de la población aunque también puede ser una cruz de término.
150 años van a pasar hasta que se realicen una obras de envergadura sobre el monumento. Por el calado de las mismas se supone un estado penoso:
“En 1563 el edificio se hallaba en ruinas y su transito era peligroso para el ganado. El pueblo de Villarta, a través del vecino R. de Agustina, envío a Felipe II y al Consejo de la Mesta una solicitud de ayuda económica para su reparación. Un primer intento fallido de reparación fue dirigido por los alarifes B. López y J. García, de la Puebla de Guadalupe. Pero al suceder la muerte del primero, y al carecer de recursos para la obra el segundo, la reforma no se produjo.
Los vecinos, a través del Consejo de la Mesta, suplicaron al monarca que diese orden de pregonar nuevamente la obra. Y así sucedió en la Plaza de Zocodover (Toledo) y en las de Talavera, Oropesa y Puente del Arzobispo. La obra se adjudico al maestro de albañilería y cantería, vecino de Toledo,J. Espinosa que la remató en 5.000 ducados de a 375 maravedíes y asumió las condiciones fijadas.
El maestro tuvo que depositar una fianza en Madrid el 27 de mayo de 1574, siendo sus fiadores J. Cordero y el carpintero F. Téllez. Ambos aportaron informes favorables de los renombrados A. de Udías (Alarife) y A. de Benavides (albañil)

En 1578 relatan de la antiguedad del puente "un puente antigua a la dicha media legua de esta villa en el dicho río y que rivera del dicho río no hay huertas ni frutales."
En 1753 la puente pertenece la tercera parte al Excelentísimo Duque de Béjar, quien percibe anualmente mil quinientos reales de vellón y las otras dos restantes a la Dignidad Arzobispal de la Ciudad de Toledo por las que percibe anualmente tres mil reales de vellón, que juntas componen cuatro mil quinientos reales de vellón.
En 1791 no cambia mucho la cosa. En los Interrogatorios nos cuentan: " Sobre dicho río en este término hay un puente en el que por el paso se pagan de derechos al Excelentísimo Señor Cardenal Arzobispo de Toledo y al señor de este pueblo, el Duque de Osuna.
De cada carro o carreta cargada treinta y cuatro maravedíes y descargada diez y seis, de cada buey o vaca treinta y cuatro maravedíes, por cada cabeza serril veinticuatro maravedíes,por cada cabeza de gabado de cerda doce,por cada una de cabriocuatro maravedies, por cada caballería mayor cargada ocho y descargada cuatro, por la menor cargada ídem, de cada cabeza de ganado lanar dos maravedíes; de cuyos derechos percibe dos partes según estamos entendidos el Eminentísimo Señor Arzobispo de Toledo y una el señor de este pueblo. Los ganados de vecinos de esta villa y estado son libres de este derecho.
Los Derechos de Pontazgo que se pagaban en 1828 en el puente son: un maravedis de cada cabeza y dos reales por rebaño a los guardas del duque de Bejar de subida y lo mismo de bajada. Idem en dicho puente cobran de cada potrode sobreaño veinte y cuatro maravedis siempre que pasan y un real de cada mamon.
En 1850 el Duque de Osuna y el Arzobispo de Toledo se siguen repartiendo los beneficios como siglos antes.
En 1956 se construye la presa de Cijara. Con su inauguración se empieza a hundir este hito único en España.
Recomiendo la lectura del libro que sobre el Puente de Villarta ha publicado Theófilo, Cronista Oficial de Villarta de los Montes y que no dejeis de ver las impresionantes imágenes, sobre todo las de Arsenio y Miguel Peromingo.
Galerías de Fotos.

Senderismo en las Villluercas
Ruta a la Cueva de Escobar de Roturas de Cabañas
De las mas bellas e instructivas estampas que podamos recordar en los años de caminos por estas maravillosas tierras. Ya sabiamos que había pinturas rupestres, que estaban el espigón de las sierra que separa el Valle de Santa Lucía del Almonte, que era primavera y hacía un día magnífico, así que merecía la pena el paseo.
Combina una amplia carta de posibilidades. Para el común de los mortales es recomendable partir de Roturas en coche, por la pista que sube a la Sierra de la Ortijuela para rodearla por la derecha de la última cresta. La pista tiene tramos de hormigón, el resto no está en malas condiciones para la circulación de cualquier vehículo. A veces despacito y siempre atentos a las vistas nos regala el Valle del Almonte con el pueblo cerca del curso.
Dejamos el coche justo donde el camino se vuelve a la ladera contraria. Hay un apartaero bueno. El risco queda justo enfrente, para subir despacio por una pequeña loma. Hay una vereda comida de jaras que casi que no encontraremos y que lleva a la casquera por la parte superior. La adviertes por los trabajos de desbroce realizado hace unos años que tumbaron grandes arbustos.
El intenso aroma de los tomillos, el orégano conjugan a la perfección con las matas de jaras y brezos que te tapan por completo.
También podemos seguir con el coche hasta donde el río de piedra se parte por el camino y subir por la el borde de la pedrera mientras puedas y saltando entre las mas grandes hasta casi el final. Castiga mas los músculos y hay que parar frecuentemente para tomar oxígeno pero no tienes que sortear el monte que obstaculiza cada paso.
Mejor que vayas con guía y no haya sorpresas desagradables. No pierdas de vista la enorme racha que casi rompe el cancho. Los dos agujeros son grandes y se insinúan en la grieta. Así no nos perderemos en el laberinto de rocas que hay que sortear para ascender a las cuevas.
Entre las muchas cosas que van a llamar nuestra atención, destaca un gran lienzo rocoso donde están grabadas huellas de hace millones de años; las ondulaciones que formaban las arenas del fondo marino y otros restos fósiles.
Aunque ya presumimos que la de arriba será mas grande, esta primera cueva nos causa una gran impresión. Es enorme, en el borde de la izquierda vemos la primeras pinturas rupestres.
Identificamos varios anconiformes, figuras humanas junto a otra muy rara que contiene puntos en su interior. Nos paran un buen rato que variamos con la contemplación del paisaje que hay bajo nuestro y la relajación propia de la culminación del esfuerzo realizado.
Llevaros una o dos bolsas de basura para ir recogiendo lo que los insensatos van dejando. Hay de todo, cristal, plásticos, papel aluminio. Una pena que en el Siglo XXI sigamos siendo unos animalitos.
Aunque vemos que hay un tubo que comunica las dos grutas, es mejor subir por la repisa exterior. Con el suelo seco no hay problemas y sin peligro llegamos a la segunda.
Esta si que es grandiosa. Lo tiene todo, incluso un tubo de 25 metros abierto en el filón metalífero de la cuarcita. Había tres murciélagos que revolotean o duermen, un intenso olor como a fósforo, quizás de sus excrementos que se amontonan en el suelo. Hay dos paneles con pinturas rupestres que casi no se ven en la entrada de este tubo. Una manchas rojizas de difícil interpretación junto con letras modernas de fácil identificación personal.
En el exterior hay una pequeña terraza a modo de balcón natural para reposar experiencias al tiempo que perdemos la mirada entre las torres del castillo, la frondosa vegetación de la rivera, en estos cerrados valles de las Villuercas y la innumerable lista de pueblos que divisamos desde los mas de 900 metros en que estamos encaramados.
Estamos cerca de las buitreras por lo que no será extraño encontrar cercano el vuelo de estas aves.
Al bajar no tenemos que dejar pasar el agujero que hay junto a la primera cueva. Nos introduce en una racha abierta en la roca, muy estrecha, un metro mas o menos y muy alta; mas de cinco metros que van juntándose a medida que suben. Podemos entrar unos quince metros hasta el final donde hay un agujero que da a otro abrigo por la otra parte. Tiene pinta de inseguro, no sabemos donde da y casi no se coge.
Para regresar a nuestro punto de partida elegimos hacerlo por la casquera, buscando la orilla izquierda para salir de las piedras lo antes posible. Cuando demos con la pista la seguiremos hasta donde dejamos el coche.

Turismo en Automóvil por la Siberia de Extremadura
Ruta por los Montes de Cijara
ITINERARIO Fuenlabrada - Villarta - Helechosa - Herrera del Duque
Esta ruta recorre los espacios mas intrincados de la Siberia extremeña, la comarca de Cijara, los Montes dan aquí las razones de tal nombre. Grandes espacios de tierra salvaje, avistamientos de mamíferos y aves, un patrimonio cultural ancestral y el calor de las gentes que sentirás muy cercano.
Distancia: 124 Km. Duración: Para pasar todo el día, aunque se puede acortar a media jornada. Recomendada en todas las estaciones.
Se puede realizar en ambos sentidos, depende de la elección que realices cuando decidas que vas a ver, que vas a conocer, que vas a dejar para la próxima, donde te vas a perder…
Salimos de Fuenlabrada de los Montes como podíamos haberlo hecho desde cualquier lugar donde tuviéramos cobijo.
Asegurarse bien de conocer el que dicen el Pueblo de la Miel. Aparte de la Iglesia, la Ermita y los conjuntos artísticos dedicados al mundo de las abejas y lo colmeneros, tenemos que preguntar por el Museo del Legionario, los miradores, parar en la Piscina Natural en el río Guadalemar y visittar las pinturas rupestres de la Cueva I, II y II.
Recomendamos salir tempranito hacia Villarta de los Montes; tras unos kilómetros de carretera nacional nos desviamos por otra de paso mucho mas lento. Bordeando continuamente la Reserva Nacional de Caza de Cijara; con cuidado por los animales que transitan a estas horas por los claros del bosque, que cruzan las carreteras o se mueven en busca del valle donde pasarán el día.
Villarta nos puede entretener bastante tiempo, la iglesia merece un vistazo, así como las callejuelas y fuentes del pueblo. Las calles son estrechas y retorcídas. Hay una calle que lo cruza y es la única manera de pasarlo.
La plaza es chiquitita y el aparcamiento un milagro que no deja de producirse.
Es muy recomendable acercarse por la piscina natural del Paraje del Castañar, donde puedes comer con un poco de suerte durante el verano. Las cuevas siempre están esperando visita y los vericuetos de la sierra serán una opción interesante.
Hasta la siguiente población nos separa todo un mundo de tierra de nadie, sierras donde apenas ha rozado el hombre, donde crían y viven ciervos y corzos entre otros. La Ermita de la Antigua llama poderosamente; hay que recorrer 3 km de buena pista. Veremos un ejemplar único de la Edad Media que fascina por su traza, por su situación…
Antes habremos parado el coche en el puente que cruza las embalsadas aguas del Guadiana. Al final del verano, con el nivel bajo, aparece el viejo puente medieval que nos quedará un poco mas boquiabiertos con las sorpresas de estas tierras.
Tenemos que cruzar otro puente en el lago de Cijara. Situado en el emblemático lugar de La Barca. Paso de antiguos y parada también en el Complejo de La Barca. Junto a la Ermita hay merendero.
También un bar-restaurante que atiende los fines de semana y en primavera-verano durante todo el año.
Lugar de pescadores y de bañista, de chicos y grandes, de sombras y soles.
A pocos kilómetros, la fuente merendero del Manzano, recogida del manantial que continuamente corre a su lado. Dicen que las piedras de Guadiana sirvieron para la decoración de este conjunto. Enfrente, al otro lado del río están los crestones de cuarcita que sirvieron de protección a la vieja ciudad romana de “Muro”. Todavía quedan restos del paso de los hombres de todos los tiempos hasta su definitivo despoblamiento en la edad media.
Helechosa de los Montes se presenta radiante, a orillas del Embalse, a los pies de los Riscos, en pleno centro de la Reserva. Con sus callejas perdidas en el tiempo, maneras que muestran el vivir de otros siglos y un mar de naturaleza que lo invade todo.
Hay alojamiento rural de primer clase. En el hotel y bares nos atienden con mucho gusto. También tienen la piscina natural de aguas frescas y cristalinas. Muy limpias también las del pantano que siempre son alternativa para el baño.
 Desde este pueblo nos quedan 13 interesantísimos km. hasta la Presa de Cijara. Presencia segura de muchos animales por lo que aguzaremos la vista y . Parada obligatoria es la presa con su conjunto; el poblado, la rivera, los restos...
Pasaremos por Castilblanco, en el cerrete que domina el Guadiana, un lugar de contemplación, Estampas únicas de las Sierras de las Villuercas, con Guadalupe escondida en su regazo. También las Sierras de Alía fundiéndose con estos montes en el Pantano de Cijara.
El pueblo está bastante conservado, barrios enteros se muestran tal cual estaban antaño. Cuentan con importantes servicios al turista: Casa Rural, Albergue, restaurantes y mesones de gentes amables y dispuestas a hacerte pasar el mejor rato.
Todavía nos queda cruzar de nuevo el río Guadiana por otro inmenso puente en el lugar de Rompealbarcas. Al otro lado del puente nace una ruta que te lleva a presa de Cijara. El último río que nos queda el el Guadalemar que ofrece un bello rincón, ideal para la pesca, el paseo o el baño. El nivel de las aguas permitirá ver en parte el puente viejo.
Sin duda Herrera del Duque nos puede llevar mucho tiempo, es la metrópoli de la comarca, lugar de servicios, adminstración y también de industria. Castillo, casas señoriales, grandes edificios religiosos, plazas, parques. Muchos serán los argumentos que llamarán tu atención.
El paseo lo podemos realizar desde la magnífica plaza rodeada de soportales; buscando los barrios de moros y judios, la Casa de la Encomienda y la arquitectura se detalles sureños en portadas y ventanas..
Fuera del pueblo hay lugares interesantísimos, como el castillo, la ermita de Consolación, la aldea próxima de Peloche… La oferta turística y hostelera es la mayor de todos. Asadores mágicos o modernos restaurantes. Buenas terrazas y profesionalidad en todos los aspectos.

Senderismo en la Siberia de Extremadura
Ruta al Castillejo de Villarta de los Montes.
 En el paso natural del río Guadiana en poco mas de medio kilómetro encontramos, el llamado vado de Estimiellas o Estimillas, un poco mas abajo luego construirían el puente viejo y finalmente el puente nuevo muy próximo al primero.
En torno a estas vías se izan una serie de emplazamientos de vigilancia o defensivos que atienden el tránsito de viajeros y mercancías por la Cañada Real Segoviana que comunica todo el sur-oeste andaluz con todo el centro peninsular.
Uno de ellos va a ser el importante núcleo de los Castillejos. Se sitúa en un pequeño espigón que sobresale de entre las torrenteras que bajan de la cara norte del valle.
La ruta se hace parte en automóvil y parte andando. Para llegar hay que coger la pista que lleva al Mirador de la Rañuela, desde donde se avistan unas buenas panorámicas. Justo pasado este punto nos desviamos hacia la pista que sale a nuestra izquierda.
El camino está en buenas condiciones para cualquier coche, la altura nos regala vistas preciosas de todo el valle, el puente nuevo o la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua.
Perspectivas nunca imaginadas que ayudarán a poner orden en el rompecabezas geográfico en que se convierten estos montes, sobre todo cuando el río Guadiana gira hacia el norte durante un buen tramo.
 Fácil toparse con los rebaños de cabras que quedan, algún ciervo solitario. También nos llamará la atención la curiosa flora en la que se esconden plantas arómaticas, retamas mil, acebuches centenarios,
las impresionantes casqueras, ríos de piedra que bajan de la montaña Primero entre bosques de pinos nos adentramos en un bosque que de pronto nos sacan a un abismo extremecedor. Sin subir ni bajar, tranquilamente circularemos atentos a cada pliege del valle disfrutando de un abismo de mas de 200 metros de altura
Con un mar de fondo, siempre azul y una tierra muy cambiante: mil tonalidades de verdes, amarillos o pardos en los suelos.
La primera parte termina cuando el camino parece que se ha acabado, en una curva que gira bruscamente 180º enfilando la subida al viejo puerto de Villarta.
Dejamos el coche e iniciamos un descenso brusco, tenemos el Castillejos a nuestros pies. Aprovechamos un viejo cortafuegos semicubierto de jaras para bajar lo mas limpiamente posible.
Mientras vamos acercándonos contemplamos los profundos valles que se están abriendo a nuestros dos lados. Llama poderosamente la atención el espigón que queda a nuestra izquiera: Las Sierpes y Llanos de Cartama pone en los topográficos y el amigo Antonio me cuenta que hay muchos restos en ese lugar.
 El camorro de los Castillejos está limpio de vegetación lo que aclara mucho el terreno y nos permite visualizar con bastante nitidez las construcciones del conjunto.
Mas claramente en el lado de la derecha donde también queda bastante del recinto exterior que lo guardaba. Recomendamos realizar el recorrido en el sentido de las agujas del reloj y veremos como la presencia de los humanos va aumentando poco a poco hasta convertirse en clarísima y abundante.
 Bajo el precipicio final hay montones de piedras mezcladas con abundante cerámica; esta parte es la mas fotogénica y divertida de la ruta.
Podemos aventurar nuestros pasos entre los riscos buscando mas restos antiguos que seguro que esconden cada rincón de los riscos.
Aprovechando las formaciones rocosas, el alto se cierra con un muro que en ocasiones muestra su dimensión primigenia.
Buscamos y no encontramos una cueva que los lugareños conocen en el lugar. Con las explicaciones que nos dieron no fue suficiente para dar con ella. Esperamos volver para verla.
 Las viviendas están bien ordenadas, casi se aprecia su disposición en recintos rectangulares que se adosan unas a otras; también hay otras mas cuadradas y grandes en los lugares mas altos. No hay pistas de la antigüedad, la cerámica de la capa superficial indica reaprovechamientos de parte del conjunto.
El estratégico emplazamiento destaca por su carácter defensivo, pero la gran cantidad de estancias indican una presencia estable de un buen número de personas que podrían tener otro tipo de actividad.
 Un examen detenido casi podría determinar en su totalidad como era en la antiguedad. Si se excavara empezariamos a saber la función y la época en que datarlo.
Como aquel que dice; con unos campos de trabajo de universitarios, voluntarios y las aportaciones que pudieran hacerse desde las Adminitraciones.
El estudio y restauración aportaría una información fundamental para entender el último rincón de la Siberia extremeña a la vez que se genera un producto turístico cultural de imprescindible visita para miles de personas.
 Para volver al lugar donde dejamos el coche tenemos que subir todo lo que bajamos antes. Al principio suave paseo y luego una empinada ascensión en laque sorteando jaras, tomillos, encinas miramos mas hacia abajo que hacia arriba.
Es el momento del apretón de la jornada, se hace en diez o quince minutos en los que conviene respirar hondo. Llenamos de oxígeno puro nuestros pulmones al tiempo que las flores y retamas llenan de aromas nuestros sentidos.
En el camino encontramos las señales que los cazadores dejan en sus puestos de caza. Son sitios especiales que conviene bichear ya que se sitúan en pasos naturales o vigias privilegiados de amplios entornos. Un poco mas escondidas están los rastros de los animales: sus camas, deposiciones o el rascar de sus cuernas en las troncas de encinas y jaras.
Ruta a los Vestigios de Malvacío.
Villarta de los Montes. Siberia de Extremadura.
Un viaje sorprendente como pocos. Cuando te aventuras por estos riscos siempre tienes la ilusión de encontrar algún rastro de los hombres de otros tiempos, mas aún cuando desde casi cualquier sitio divisas la imponente cueva en las alturas. Con el objetivo de encontrarla puedes recorrer este monte y toparte con sitios y construcciones que pondrán mas dudas en el jeroglífico arqueológico de Villarta.
Desde el pueblo, sigue la carreterina que va al Paraje del Castañar. a menos de un kilómetro hay un desvío a la izquierda que nos pone en la antigua Cañada Real. Está asfaltado justo hasta donde tenemos que dejar el coche. Andando no está nada lejos, los senderistas puros pueden acercarse sin vehículos, pero para los mas, es recomendable ahorrar fuerzas que luego nos van a hacer falta. El monte no es nada duro, pero los numerosos puntos de atención nos obligan a subir y bajar entre los riscos; la abundante vegetación va a exigirnos un sobreesfuerzo. En cualquier caso siempre podremos medir nuestras energías y elegir veredas mas sencillas.
Como casi toda nuestra querida tierra, este lugar no está investigado. Desde que los pastores de cabras y los agricultores abandonaran los lugares mas inhóspitos para su labor, se han convertido en intransitables. Solo las veredas abiertas por los animales, principalmente jabalíes, serán nuestras principales rutas de tránsito.
Realizamos la ruta rodeando el cerro en el sentido de las agujas del reloj, por la base de las rocas, que es donde habitualmente están las cuevas. Cuando nos aproximamos empezamos a ver restos de gruesas paredes que intentan encerrar lo mas alto. Algunas son de grueso calibre con mucha piedra de derribo en sus inmediaciones, se sitúan a varias alturas, haciendo de cordones de protección.
Hay muchas manchas en la piedra, algunas demasiado casuales. Cuevas y abrigos mas o menos pequeños, hasta topar con la Cueva Tapada. Un inmenso boquete abierto en la peña.
Está colmatado de abundante piedra que casi tapa su boca de mas de dos metros de altura. Se aprecian unos trazos rojos que intuyen figuras.
Debe ser una cueva bastante profunda, ya que se tomaron la costosa molestia de cegarlo contundentemente.
Vamos dando la vuelta tendiendo a subir hacia arriba, hacia el extremo final encontramos el Dolmen de Malvacio. Imponente construcción megalítica en la se observa la puerta de entrada y el pasillo que conducía a la cámara central que está caida.
El conjunto está rodeado con grandes piedras y hay como una pequeña pared sobre la puerta de paso. A modo de corona de piedras que ponen un punto pintoresco.
Parte de la construcción se apoya en la peñas y el conjunto se muestra espectacular. Debió ser similar al Dolmen de la Isla de Valdeballeros, pero éste, por su traza tiene un aspecto muy antiguo.
A partir de aquí tendemos a coronar el cerro donde los restos se amontonan en indescifrables montañas de piedra. Se aprecian alineamientos de grandes piedras, muros de mas de un metro, estancias....
Estamos en el centro del castro donde abundan rastros por descifrar, culturas bien remotas, no se encuentra nada de cerámica y la presencia humana está por todas partes.
Sobre todo cerca de los abrigos, donde se observan paredes que tratan de cerrarlas en amplios recintos o en pequeños perímetros de menos de un metro cuadrado.
Llegar a la cueva grande debe ser nuestro siguiente punto de atención. Encontrarla no debe ser difícil, pero la vegetación se hace muy abundante y el tránsito mas tortuoso. En la cara de la umbría la húmedad se conserva tiempo y todo crece abundantemente.
La cueva se muestra como una gran abertura horizontal visible desde grandes distancias, sobre todo en el camino que va al Paraje del Castañar.
Hay que escalar un poquino para introducirnos en ella. Si el suelo está mojado mejor no hacerlo o subir con mucho cuidado.
Tiene como tres metros de profundad en toda su extensión, salvo en la parte de la izquierda donde hay una pequeña gruta de escasos metros.
En esta parte también hay una "mesa" de piedra muy curiosa. De superficies extremadamente pulida y de una consistencia distinta a la cuarcita que la rodea.
También podremos encontrar el festín de algún ave rapaz y muchas manchas negras del fuego. Tenemos una vistas imponentes de los laberintos que forman los riscos del Castañar y el desfiladero que le lleva a Guadiana, divisamos buena parte del valle y este perfil del pueblo.
Seguimos nuestro camino acercándonos a pequeñas cuevas, manchas que llaman nuestra atención hasta que de nuevo otros restos llaman nuestra atención. Una enorme grieta en las rocas que forma una especie de laberinto que en algunas partes está cerrado con paredes de varios metros de altura. Estamos en el Cofre de Malvacío.
Como en el centro de este entramado encontramos una gran piedra "como caída" en forma de puerta que da acceso a una grieta que entra en la entraña de la tierra. Entramos varios metros, pero de nuevo nos entramos cegado el paso.
Es un sitio que ya estás sintiendo mágico, como todo el cerro. Se notas la presencia de las esencias de la naturaleza.
Esta montaña esconde muchos secretos, muchas historias que contar. Pero sobre todo, guarda los espíritus de los hombres que arraigaron en Villarta hace muchos milenios y eso se hace presente en cada rincón.
Seguimos topándonos con otros iconos que actúan como llamadas que no podemos eludir. Muy pronto aparece "La Cabeza de Malvacío"; una curiosa formación de piedras que se sostiene en perfecto equilibrio.
Según de donde la mires encuentras figuras distintas, en cualquier caso, es lugar ideal para una merecida parada y rodear el hito intentando encontrarles la cara buena.
Desde este punto, las cuevas se suceden. Casi todas de pequeñas dimensiones, pero hay una que es realmente interesante.
La Cueva Larga es bonita desde la portada a su diseño interior, tiene una estampa preciosa y desde dentro es como una puerta al paraíso.
En la paredes laterales, sobre todo en la izquierda, hay una manchas negras de formas muy extrañas que sugieren algo mas que humo de fuegos u óxidos extraños.
En el interior se hace la oscuridad total apenas te introduces en el tubo de unos siete metros de profundidad, en forma de curva que gira hacia la izquierda.
Llegando al final de esta interesante excursión pasamos por nuevos rastros de paredes, incluso de una portada en medio de monte, haciendo linde entre parcelas. ´
Por último, una típica majada, de la que queda el corral y parte de la vivienda aneja, nos muestra el esquema de este complejo.
Fotos de Jaime Cerezo. Circaetus
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